La rapera de origen trinitense Nicki Minaj acompañó este domingo al expresidente Donald Trump a bordo del avión presidencial Air Force One con destino a Port Huron, Michigan.
Durante el mitin político en el que el candidato republicano buscaba impulsar la aspiración al Senado de Mike Rogers, Trump dedicó varios minutos de su discurso a elogiar la presencia y la apariencia física de la cantante, en un episodio que refleja el creciente acercamiento de la artista al movimiento conservador estadounidense.
Durante su intervención ante los asistentes en Port Huron, Donald Trump hizo mención directa a la presencia de la intérprete de éxitos internacionales como “Super Bass” y “Anaconda”. El mandatario elogió públicamente la figura de la cantante antes de pedirle que se pusiera de pie para saludar a la multitud.
“Por cierto, vi un trasero increíblemente hermoso: el de Nicki Minaj. Es imposible no mirarlo. ¡Levántense! Es imposible no mirarlo”, afirmó Trump durante el acto de campaña. Acto seguido, agregó:
“Espero que Nicki no se haya sentido insultada, pero la queremos mucho. Lleva con nosotros mucho tiempo”.
Tras la mención, Minaj subió al escenario y expresó abiertamente su respaldo político al proyecto republicano. “¡Amamos a Trump!”, declaró la artista frente al público.
Durante su intervención, Minaj afirmó sentirse honrada de colaborar con el político conservador, a quien calificó como un símbolo de “resiliencia”, y destacó un cambio en la percepción pública del país.
“Muchas personas estaban empezando a rendirse un poco. Desde que él ha vuelto, ha cambiado la energía de nuestro país. ¡Un futuro por el que esperar con ilusión!”, añadió.
La presencia de la artista generó además comentarios dentro del equipo de comunicaciones de la Casa Blanca. Steven Cheung, director de comunicaciones, publicó un video en la red social X donde se observaba a Minaj conversando en el avión presidencial, sugiriendo de manera jocosa que la cantante podría desempeñarse como la próxima secretaria de prensa, publicación a la que Minaj respondió con un emoticón de risa.
El respaldo de Minaj a la agenda republicana representa una evolución en sus posturas públicas. En 2018, la artista, quien nació en Trinidad y Tobago y llegó a Estados Unidos a los cinco años de edad, había criticado de forma explícita las políticas de separación de familias migrantes implementadas durante el primer mandato de Trump.
Sin embargo, en los últimos meses la cantante ha expresado de forma reiterada su simpatía hacia el exmandatario.
En entrevistas recientes, como la concedida a la cadena Fox News, Minaj afirmó que el político ha inspirado a diversas audiencias y destacó la afinidad que siente hacia su figura.
Por otra parte, a principios de año se generó discusión en torno a la entrega de una “tarjeta dorada” de recuerdo que la cantante afirmó haber recibido.
Aunque la iniciativa oficial está vinculada a beneficios para aportantes e inversionistas extranjeros, reportes del diario The New York Times aclararon en su momento, citando a funcionarios gubernamentales, que la artista cuenta con la residencia permanente en Estados Unidos desde hace aproximadamente dos décadas y se encuentra adelantando los trámites correspondientes a su ciudadanía.
La visita de Trump y el acompañamiento de Minaj a Michigan obedecen a la relevancia estratégica de este estado clave en el mapa electoral estadounidense.