Un nuevo ataque en Isfahán volvió a encender las alarmas este lunes 30 de marzo, tras confirmarse un bombardeo de Estados Unidos contra un importante depósito de municiones en esa ciudad del centro de Irán.

La operación, ejecutada con armamento de alta penetración, tuvo como objetivo debilitar capacidades militares estratégicas iraníes en medio de la escalada que atraviesa la región.

Trump amenaza con destruir la principal terminal petrolera de Irán pese al alza de los precios

Las explosiones, registradas durante la noche, fueron descritas como de gran magnitud y se reportaron daños en instalaciones vinculadas a la defensa.

Específicamente, el ejército estadounidense lanzó bombas antibúnker de 907 kilogramos sobre un gran depósito de municiones de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).

Aunque no hay cifras oficiales consolidadas sobre víctimas, los primeros reportes de medios estadounidenses como el Wall Street Journal apuntan a afectaciones en infraestructura sensible, en una de las ciudades más relevantes del país en términos industriales y tecnológicos.

Explosión en Irán Foto: Captura de pantalla de X

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, compartió imágenes de los bombardeos a través de su cuenta de X.

Según los informes, se produjo el incendio cerca del depósito de municiones del ejército iraní, cerca del monte Safa en Isfahán, que se considera uno de los mayores depósitos del país.

Fuentes citadas por los medios de Estados Unidos también señalan que el impacto no se limitó a objetivos estrictamente militares. En las últimas horas, se ha informado de daños en instalaciones académicas y de investigación en la misma zona, lo que sugiere una ampliación en el tipo de blancos dentro de la ofensiva.

Isfahán alberga centros clave en desarrollo tecnológico y energético, algunos de ellos señalados por organismos internacionales por su posible vínculo con capacidades estratégicas del Estado iraní. La ciudad cuenta con una población de 2,3 millones de habitantes y es sede de la base aérea militar de Badr.

Donald Trump sigue en su campaña contra Irán. Foto: Fotomontaje SEMANA/Getty

El ataque se produce en un contexto de creciente confrontación entre Irán e Israel, con participación cada vez más directa de Estados Unidos. En las últimas semanas, la ofensiva ha evolucionado desde operaciones focalizadas hacia ataques más amplios sobre infraestructura crítica, lo que incrementa el riesgo de una escalada regional de mayor alcance.

Estados Unidos afirmó que completará sus objetivos militares contra Irán “en semanas, no en meses”, según declaró el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Asimismo, advirtió que Teherán está intentando controlar otras vías fluviales clave.

Donald Trump bromeó con cambiar el nombre del estrecho de Ormuz y su “confusión” se hizo viral

Rubio insinuó que se han estado llevando a cabo conversaciones entre alguien de Irán y Estados Unidos, “principalmente a través de intermediarios”.

Afirmó que Teherán jamás podría tener armas nucleares. Rubio declaró que las fuerzas estadounidenses estaban “bien encaminadas o incluso adelantadas” en el logro de sus objetivos declarados.