Estados Unidos bombardeó Irán por séptima noche consecutiva y Teherán respondió nuevamente este sábado con ataques contra objetivos en Jordania, Kuwait y Baréin, tras amenazar con pasar a una “ofensiva total”.
Un mes después de la firma el 17 de junio de un marco de acuerdo entre Irán y Estados Unidos, que se suponía que daría pie a negociaciones de paz, la escalada continúa en todo Oriente Medio con escaramuzas diarias e incidentes marítimos.
El Comando de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) afirmó haber atacado durante la noche “sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, depósitos subterráneos de armas y recursos marítimos” en Irán, sin mencionar objetivos civiles.
Las autoridades de la provincia de Hormozgan, en el sur iraní, anunciaron que los bombardeos causaron al menos tres muertos y ocho heridos, y que habían tenido como objetivo dos puentes y un túnel, según la agencia oficial IRNA.
Ese mismo medio reportó que Washington atacó las ciudades de Ahvaz y Bushehr (suroeste), Bandar Abás, la isla de Qeshm, Lar, Darab (sur) y Yazd (centro).
En respuesta, el ejército iraní, citado por la televisión estatal, afirmó haber atacado el campamento militar de Al Adiri y la base de Ali Al Salem en Kuwait, la instalación aérea de Al Azraq en Jordania y la de Sheikh Isa en Baréin.
Las fuerzas de la república islámica culpan recurrentemente al ejército estadounidense de atacar su territorio desde esos sitios.
Jordania y Kuwait atacados
“Nuestras defensas aéreas interceptaron y derribaron 10 misiles iraníes dirigidos contra el territorio del Reino”, los cuales no causaron víctimas ni daños, indicó, por su parte, un funcionario del Estado Mayor jordano.
En Kuwait, el ejército informó que se enfrentó a “ataques de drones hostiles”. Además, el emirato anunció el sábado que una segunda central eléctrica y desalinizadora fue golpeada por bombardeos iraníes, provocando un incendio y la paralización de varias unidades de producción.
Las sirenas de alerta también sonaron en Baréin, donde los sistemas de defensa aérea “interceptaron y destruyeron varios ataques desleales de Irán”, informó el Ministerio del Interior.
El asesor militar del guía supremo iraní, Mohsen Rezai, había amenazado el viernes con entrar en una “fase de ofensiva total” si los bombardeos estadounidenses se prolongaban más allá de “dos-tres días”.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, advirtieron también que las ofensivas “continuarán hasta que se restablezca la calma en la costa sur y en el estrecho de Ormuz”, vía mundial clave para los hidrocarburos que fue prácticamente paralizada de nuevo esta semana por Irán.
En represalia, Estados Unidos reimpuso su bloqueo a los puertos iraníes.
Barcos “detenidos” en Ormuz
Los Guardianes iraníes anunciaron también este sábado que fueron “detenidos” cuatro buques que intentaban cruzar sin su autorización el estrecho, donde, según Teherán, dos petroleros explotaron además al chocar con minas.
“En las últimas horas, cuatro buques infractores, respaldados por el ejército terrorista estadounidense, intentaron atravesar el estrecho de Ormuz, y los cuatro fueron detenidos en el acto durante una operación combinada de misiles y drones”, informó la fuerza de élite iraní, citada por la televisión estatal.
“Dos petroleros, que intentaban atravesar el campo de minas situado al sur del estrecho de Ormuz, engañados por los servicios de inteligencia estadounidenses, explotaron y se incendiaron”, indicó también, según la agencia Irna, sin precisar la procedencia de los buques ni si hubo víctimas.
El ejército estadounidense, por su parte, desmintió esta última información.
Las hostilidades entre las partes se reanudaron el 7 de julio, tras ataques contra barcos en el Golfo atribuidos a Irán.
Los bombardeos llevados a cabo desde entonces no tienen precedentes desde el alto el fuego de abril y socavan los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra.
Este conflicto, desatado el 28 de febrero por bombardeos israeloestadounidenses contra Irán, ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y en Líbano, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
“El estrecho de Ormuz se está convirtiendo en una trampa para los dos beligerantes. La lógica de la escalada se les escapa cada vez más”, consideró David Khalfa, especialista en Oriente Medio de la Fundación Jean Jaurès.
El analista señaló estar preocupado por “el riesgo de una confrontación regional más amplia”.
*Con información de AFP