Al menos 5.000 personas murieron en la ciudad de Mariúpol, ubicada en el sureste de Ucrania, desde el comienzo de la invasión rusa, anunció el lunes 28 de marzo una asesora de la presidencia ucraniana, a cargo de los corredores humanitarios.

“Fueron sepultadas unas 5.000 personas, pero hace diez días que no se entierra a nadie por los continuos bombardeos”, dijo Tetiana Lomakina, estimando que “dada la cantidad de personas que aún están bajo los escombros (…) podría haber unos 10.000 muertos”, agregó.

Ucrania ya había advertido que la situación humanitaria de la ciudad, que ha sido bombardeada y asediada por las tropas rusas desde fines de febrero, es “catastrófica”, antes de que los negociadores rusos y ucranianos se reúnan esta semana en Estambúl.

Unos 20 mil ucranianos han muerto violentamente desde que Rusia inició su invasión, el 24 de febrero, y 10 millones han tenido que abandonar sus hogares, según las autoridades ucranianas. Varias ciudades continúan siendo bombardeadas sin descanso, como Mariúpol, en el sur.

¿Cuál es la situación humanitaria de Mariúpol?

En la importante ciudad portuaria ubicada en el sur del país, las necesidades humanitarias son extremas. Allí continúan atrapados cerca de 160.000 civiles sin alimentación adecuada, agua o medicamentos, rodeados por las fuerzas rusas, según el ministerio ucraniano de Relaciones Exteriores.

El ministerio tildó la situación de “catastrófica” y afirmó que el asalto ruso, lanzado por tierra, mar y aire, había convertido “en polvo” la ciudad, de 450.000 habitantes.

Francia, Grecia y Turquía esperan lanzar una “operación humanitaria” para evacuar civiles los próximos días, según el presidente galo Emmanuel Macron, quien buscó el visto bueno de su par ruso, Vladimir Putin.

La vice primera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, indicó que las autoridades habían renunciado a abrir corredores humanitarios por temor a las “provocaciones” de las tropas rusas.

El alcalde de Mariúpol, Vadim Boichenko, también envió una alerta y anunció que los civiles no solo siguen atrapados en la ciudad, sino que además no disponen de servicios básicos, como agua corriente, luz o calefacción.

En Mariúpol, “hoy es imposible vivir porque no hay nada”, ha denunciado Boichenko en un discurso televisado del que se ha hecho eco la agencia de noticias Ukrinform. “Desafortunadamente, todavía hay bastantes personas en esta ciudad bloqueada. Alrededor de 160.000, según nuestras estimaciones”.

“Es realmente aterrador. La humillación que cada residente de Mariúpol está sufriendo a costa de la ocupación rusa es imposible de definir”, ha incidido Boichenko, quien ha remarcado la necesidad de seguir denunciando esta situación para que las personas que todavía se encuentran atrapadas no caigan en el olvido.

“Vivimos con esta esperanza”, ha señalado Boichenko, quien a su vez ha lamentado que “bajo el fuego” es muy difícil poder llevar a cabo la tarea de evacuación. “No todo está en nuestras manos, lamentablemente a día de hoy estamos en manos de los ocupantes”, reconoció.

Con información de AFP y Europa Press

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