El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó que Washington esté solicitando a otros países que impidan el regreso a Venezuela de María Corina Machado, líder opositora y premio nobel de la paz, quien salió del territorio venezolano hace casi un año para acudir a Oslo a recibir el citado galardón.
“No hemos pedido a nadie que impida la entrada de nadie en un lugar del mundo”, dijo Rubio en respuesta a una pregunta en rueda de prensa durante su visita a Atenas, en la que ha cuestionado la veracidad de las informaciones publicadas por medios estadounidenses acerca de esta presunta petición por parte de EE. UU.
“¿Si está en los periódicos es cierto? Puedo enseñarte muchos artículos que están en los periódicos que no son ciertos”, recalcó Rubio.
“Ustedes consiguen que alguien les diga algo y luego informan sobre ello, así que es un hecho y luego me preguntan sobre ello como si fuera una verdad”, aseguró.
Reiteró que “no sabe de qué están hablando”. “Honestamente, no lo sé. El hecho de que ustedes publiquen algo no significa que sea cierto”, sostuvo Rubio, quien aseguró que “la premisa de la pregunta (sobre las presuntas peticiones para impedir el retorno de Machado a Venezuela) no es cierta”.
Las palabras de Rubio llegan días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Machado es “una mujer excelente” y recordara que le entregó su Premio Nobel de la Paz durante un encuentro en la Casa Blanca.
“Sabía que me lo había ganado”, dijo, al tiempo que destacó que el proceso de transición “va a salir bien”.
La semana pasada, el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, tildó de “show” las denuncias sobre supuestos obstáculos para el regreso de Machado y la instó a volver si quiere hacerlo: “Que se venga. Venga a rendirle cuentas a su gente”, destacó durante su programa Con el mazo dando.
El equipo de la opositora aseguró hace dos semanas que Machado habría intentado de forma infructuosa volver desde Panamá a Venezuela en tres ocasiones el 21 de septiembre, coincidiendo con el desplazamiento de la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, a Estados Unidos para participar en la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas y reunirse con Trump.
Estados Unidos y Venezuela han estrechado lazos desde la llegada al cargo de Rodríguez a raíz de la ofensiva lanzada en enero por las tropas estadounidenses contra el país sudamericano, que se saldó con más de un centenar de muertos y la captura del dictador Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Esto se ha materializado en diversos acuerdos, incluido uno sobre hidrocarburos.