El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este viernes, 9 de octubre, que Venezuela atraviesa una oportunidad importante para recuperar la democracia, tras reunirse en Washington con Dinorah Figuera, dirigente opositora y expresidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015.
El encuentro estuvo centrado en el proceso de transición política y las negociaciones entre sectores de la oposición y representantes del chavismo.
“Esta es la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en mucho tiempo de establecer de nuevo una democracia”, señaló Rubio, quien reiteró el respaldo de la administración de Donald Trump a la iniciativa encabezada por Figuera.
El funcionario sostuvo que la transformación política debe ir más allá de convocar elecciones y requiere instituciones capaces de garantizar estabilidad, libertades y continuidad democrática.
Rubio aseguró que el esfuerzo cuenta con el apoyo de los más altos niveles del Gobierno estadounidense. También defendió la necesidad de que el proceso incluya a distintos sectores de la sociedad venezolana y conduzca a elecciones libres y justas.
El secretario de Estado reconoció que, aunque ya se han producido avances, todavía quedan asuntos por resolver. En ese sentido, invitó a quienes están interesados en el futuro del país a contribuir de manera constructiva a las conversaciones, que buscan establecer condiciones para una transición pacífica.
Por su parte, Figuera agradeció el acompañamiento de Washington y explicó que la hoja de ruta contempla la reinstitucionalización de los poderes públicos.
Entre las prioridades mencionó la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE), organismos centrales para el funcionamiento institucional y la organización de futuros comicios.
La dirigente también destacó la importancia de establecer garantías políticas y civiles, así como espacios para la reconciliación nacional. Según expresó, el objetivo es construir un camino que permita celebrar elecciones y recuperar la confianza en las instituciones.
Figuera regresó a Venezuela en junio de 2026, después de varios años en el exilio. Desde entonces, ha participado en conversaciones con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional controlada por el chavismo.
Los contactos, impulsados con acompañamiento estadounidense, comenzaron en agosto y han incluido propuestas relacionadas con la reforma judicial.
Uno de los avances anunciados en las rondas previas fue la creación de un mecanismo preliminar de juristas para estudiar posibles candidaturas destinadas a renovar el TSJ. Sin embargo, todavía quedan por definir medidas concretas sobre la independencia institucional, la participación política y las condiciones electorales.
La iniciativa también ha generado cuestionamientos dentro de la oposición, especialmente por la ausencia de María Corina Machado, una de las principales figuras contrarias al chavismo.
La participación de distintos sectores y la legitimidad de los acuerdos serán factores relevantes para evaluar el alcance del proceso.
Rubio adelantó que las delegaciones prevén retomar las conversaciones el próximo 14 de octubre. La nueva ronda deberá mostrar si el respaldo diplomático se traduce en compromisos verificables y reformas concretas.
Por ahora, Washington mantiene su apoyo al diálogo como una vía para avanzar hacia una transición democrática. El resultado dependerá de los acuerdos que alcancen las partes y de su capacidad para convertir los compromisos anunciados en garantías políticas e institucionales efectivas.