El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves, 2 de julio, que Cuba se prepara para una agresión de Estados Unidos, de tal modo que “no haya sorpresa, ni haya derrota”, diciendo que Cuba es “un país de paz” que no le tiene miedo a una guerra con Washington.
“Cuba no es una nación en disputa, no somos una colonia y no vamos a renunciar a nuestra soberanía ni a nuestra independencia”, ha afirmado en una entrevista con la cadena británica Sky News, en la que ha denunciado una “estrategia de intoxicación mediática y guerra psicológica” contra la isla.
Según ha criticado, “las amenazas y la retórica” sobre una agresión militar buscan extender el miedo entre la población cubana y desestabilizar a la isla. “Constituyen una ofensa a la dignidad de nuestro pueblo”, dijo.
En este sentido, Díaz-Canel se ha mostrado firme al señalar que La Habana se prepara para un conflicto militar. “Nosotros no queremos la guerra pero no le tememos tampoco. Lo que sí nos preparamos para que no haya ni sorpresa ni haya derrota”.
De esta forma ha denunciado que la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmando que está dispuesto a tomar decisiones sobre Cuba que sus predecesores en la Casa Blanca no han asumido.
Frente a esto, el dirigente cubano ha avisado que el país está dispuesto a luchar “hasta la última gota de sangre” para defender “los derechos, la independencia, la soberanía y las conquistas” de Cuba.
Este miércoles, el presidente de Estados Unidos se ha referido a que después de “muchas décadas” La Habana “se está acercando” a Washington, aunque ha evitado dar más detalles al respecto en el marco de los contactos con la isla para introducir cambios en su modelo económico.
Apenas hace un mes Estados Unidos impuso un nuevo paquete de sanciones contra Díaz-Canel y otras figuras del sistema cubano como su predecesor, Raúl Castro, en el marco de las presiones de Washington contra las autoridades cubanas y del bloqueo al país caribeño.
Cabe recordar que el pasado mes de junio, el jefe del Ejecutivo caribeño anunció un paquete de reformas estructurales orientadas a liberalizar la economía de la isla, inspirado en los modelos de la economía de mercado de China y Vietnam con el objetivo de contrarrestar el impacto de las sanciones económicas y energéticas de la Administración Trump.
A ese respecto, esta misma semana Díaz-Canel ha recalcado que esas medidas persiguen “ante todo” el propósito de “salvar la revolución”.
“Estamos ante un dilema complejo que podemos solucionar: cómo dar continuidad al proceso de construcción socialista en una pequeña isla del Caribe que ha sufrido el bloqueo más prolongado de la historia de la humanidad por parte de la potencia más poderosa del mundo”, dijo Díaz-Canel en un comunicado.
*Con información de Europa Press.