Con un contundente mensaje publicado en sus redes sociales, la vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, volvió a generar una intensa controversia, a pocas horas del partido entre Argentina e Inglaterra.
En su publicación calificó a los ingleses como “piratas usurpadores” y sostuvo que el enfrentamiento disputado en Atlanta va mucho más allá de una simple cuestión futbolística, al considerar que trasciende el ámbito del deporte.
“Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más”, comenzó diciendo Villarruel.
“No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío; contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante, Argentina! ¡Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, agregó la funcionaria del gobierno de Milei.
La publicación no tardó en viralizarse y provocó un amplio debate en las redes sociales. Por un lado, numerosos hinchas expresaron su apoyo al tono enérgico y al espíritu patriótico reflejado por la vicepresidenta.
En contraste, distintos sectores manifestaron críticas por la contundencia de sus expresiones, al considerar que, por su investidura como una de las principales autoridades del Estado argentino, debería mantener un lenguaje más mesurado en el plano diplomático.
La vicepresidenta recordó en sus redes sociales un extenso mensaje publicado en 2025, en el que defiende la soberanía de las Malvinas y arremete contra los ingleses.
“El conflicto por las Islas Malvinas admite dos tipos de consideraciones. Las políticas destinadas a su recuperación y el recuerdo de sus héroes. Respecto de la primera cuestión, sabemos y ratificamos que la única solución al conflicto que mantenemos con el Reino Unido es el diálogo bilateral por soberanía. Pero ellos se niegan”, dijo.
“Por estas razones, todo lo vinculado a esta zona compromete la defensa nacional y, consecuentemente, también la defensa hemisférica. En otras palabras, la seguridad del Atlántico Sur no puede quedar en manos de una potencia extracontinental”, concluyó.
Una vez más, la postura adoptada por Victoria Villarruel dejó en evidencia un sutil contraste con el perfil más moderado que la Casa Rosada procura sostener en el escenario diplomático internacional.
Este nuevo episodio, además, se produce en un contexto marcado por la controversia que desató la decisión de la Fifa de impedir el ingreso de banderas y mensajes relacionados con las Malvinas dentro del estadio en Estados Unidos, al considerar que se trata de expresiones de “carácter político”.