El pasado 6 de marzo, el ejército de Israel aseguró que Irán lanzó bombas de racimo “en múltiples ocasiones” desde el inicio de la guerra.

Benjamin Netanyahu reaparece públicamente y asegura que Israel “está ganando la guerra” contra Irán

“Ellos (los iraníes) están usando municiones de racimo”, declaró el portavoz militar, el teniente coronel Nadav Shoshani, durante una rueda de prensa, sin dar detalles sobre cuándo y dónde se lanzaron esas bombas.

“Las han usado en múltiples ocasiones, lo cual constituye un crimen de guerra cuando se dirige contra civiles, y estamos siguiendo de cerca esa situación”, añadió Shoshani.

Los restos de proyectiles de artillería y misiles, incluidas las municiones en racimo Foto: Getty Images

Ni Irán ni Israel figuran entre los más de 100 países que son parte de la Convención sobre Municiones de Racimo, de 2008, que prohíbe el uso, la transferencia, la producción y el almacenamiento de estas armas.

Imágenes captadas durante los bombardeos y publicadas en redes sociales, mostraban un enjambre de proyectiles en llamas cayendo en el cielo oscurecido sobre el centro de Israel.

El ejército israelí afirmó que el video mostraba bombas de racimo, al igual que un experto militar que analizó las imágenes.

La policía israelí había dicho el miércoles que sus artilleros encontraron indicios de municiones de racimo tras la detección de misiles entrantes procedentes de Irán.

El sistema de defensa aérea israelí Iron Dome dispara para interceptar misiles durante un ataque iraní sobre Tel Aviv, Israe. Foto: AP

Las bombas de racimo son un tipo de arma explosiva que, en lugar de detonar en un solo punto, se abre en el aire y libera muchas submuniciones (pequeñas bombas) sobre una zona amplia.

Se lanzan desde aviones, cohetes o artillería y, una vez en el aire, el contenedor principal se abre y dispersa decenas o incluso cientos de pequeñas bombas que caen sobre un área extensa, donde cada submunición puede explotar al impactar.

Nubes tóxicas y “ríos de fuego”: este es el impacto ambiental sin precedentes de la guerra en Irán

Este tipo de armamento es muy polémico, principalmente por dos razones: por un lado, su impacto es indiscriminado, ya que no distingue entre objetivos militares y civiles al cubrir grandes áreas y, por otro, muchas de las submuniciones no explotan al caer y permanecen activas, funcionando como minas que pueden causar víctimas civiles incluso años después de terminado un conflicto.

Debido a las normas de censura militar vigentes en Israel desde el inicio de su guerra con Irán, los lugares de impacto suelen estar cerrados al público, incluidos los periodistas, hasta que se despejan de restos de misiles iraníes y de artefactos sin explotar.

Portadores de bombas de racimo Foto: The Washington Post via Getty Im

La policía también publicó un anuncio de servicio público, en el que uno de sus técnicos en desactivación de explosivos explicaba los peligros de las bombas de racimo.

Durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio de 2025, la ONG Amnistía Internacional denunció el uso de municiones de racimo, ampliamente prohibidas por parte de la república islámica.

Las bombas de fragmentación explotan en el aire y dispersan submuniciones. Algunas pueden no explotar en el momento del impacto y causar víctimas posteriormente.