Toda una crisis política desató el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, luego de que se conociera la disputa por saber quién debería seguir en el poder. Varios nombres estuvieron sonando y uno de ellos era el del primer ministro de ese país, Claude Joseph, quien incluso estaría involucrado en el magnicidio bajo la hipótesis de que tenía intención de llegar a la Presidencia y por ello habría participado en el crimen, algo que no ha sido confirmado por las autoridades.
Sin embargo, de acuerdo con el diario estadounidense The Washington Post, Joseph habría tomado la decisión de dar a un paso al costado y dejar su cargo. En entrevista con ese medio, el primer ministro dijo que presentaría su carta de renuncia “por el bien de la nación” y en ese sentido sostuvo que su interés nunca ha sido el poder: “Todos los que me conocen saben que no estoy interesado en esta batalla, ni en ningún tipo de toma de poder”, dijo.
Agregó que “el presidente era un amigo” para él y que solo estaba “interesado en ver justicia” tras el crimen.
En Haití, la Constitución prevé que el primer ministro actúe como presidente interino si el jefe de Estado no puede ocupar su cargo, pero Jovenel Moise había designado dos días antes de su muerte a un nuevo jefe de gobierno, Ariel Henry. Este nombramiento, publicado en el Diario Oficial, llevó a algunos observadores a cuestionar la legitimidad de Claude Joseph.
No obstante, en su momento Joseph alegó que Henry aún no había asumido el cargo y no tenía derecho a actuar como líder interino, pero el primer ministro dijo que él y Henry se habían reunido en privado durante la semana pasada en un intento por resolver la disputa de liderazgo, y que finalmente el domingo se había acordado la renuncia.
La dimisión de Joseph, si bien es un avance para salir de la crisis política, no es la solución, pues en los últimos días miembros de grupos de la sociedad civil haitiana han criticado duramente a la comunidad internacional por respaldar a Henry y han insistido en un nuevo gobierno interino desvinculado de los partidos políticos de Haití.
Muchos habían estado pidiendo que Moïse renunciara antes de su asesinato, alegando que estaba aliado con bandas violentas que han aterrorizado al país, e incluso dijeron que no reconocerían como líder interino a nadie que hubiera sido nombrado por Moïse, como ocurrió en este caso.
En ese contexto, Henry apareció con un llamado a la unidad en Haití que incluya a todos los grupos sociales. “Durante los últimos días me reuní con compatriotas y diversos actores de la política de la vida nacional por supuesto pero también de la sociedad civil y del sector privado. Tengo la intención de continuar y profundizar estas discusiones, porque es la única forma de reunir a la familia haitiana, de eludir las divergencias y antagonismos y presenciar un futuro diferente”, sostuvo.
La mujer que supuestamente asumiría el poder
‘Diamante’ es la mujer que supuestamente asumiría la Presidencia de Haití tras el asesinato del primer mandatario. Se habría convertido en opción política cuando diferentes circunstancias obligaron a hacer un cambio de planes.
Uno de los detenidos les dijo a los investigadores de homicidios que “al principio, se manifestó que el futuro presidente era Emmanuel Sanon. Posteriormente, después de mediados de junio, manifestaron que Sanon no tenía la aceptación política para ser presidente”.
Desde ese instante, los líderes del grupo de militares retirados colombianos que viajaron a Haití habrían sido informados sobre la nueva situación. Pero Sanon en ese momento seguía en el plan criminal, aunque quedaba descartado como alternativa presidencial. “Por tal motivo, había la opción de asignar a una mujer de la cual nunca se supo su nombre”, sostuvo en su confesión uno de los procesados que decidió colaborar con las investigaciones.
Incluso, la decisión de los exmilitares colombianos de dirigirse al palacio presidencial después del asesinato de Moïse explica por qué los exmilitares colombianos estaban seguros de que serían protegidos por el nuevo gobierno, como les habrían prometido.
Sanon, hoy detenido, aparece mencionado en toda la investigación y por todos los capturados que han declarado como uno de los protagonistas del plan criminal que acabó con la vida del presidente Moïse.
De hecho, los exmilitares colombianos estuvieron prestándole seguridad en la capital haitiana. El sargento Duberney Capador les habrían ordenado cuidarlo “porque sería el próximo presidente de Haití”, se lee en un informe reservado de los investigadores del crimen en ese país y que está en poder de SEMANA. ”Toman la decisión de que cada 8 días debían relevar la custodia de la seguridad de la casa de Sanon y se relevaba en grupos de 5 exmilitares”, contó en detalle uno de los colombianos capturados.