El jefe de policía de Haití, Leon Charles, aseguró recientemente en rueda de prensa que las autoridades del país caribeño “trabajan con agencias internacionales especializadas en investigaciones judiciales, como el FBI de Estados Unidos, la Interpol y otros organismos que están en el terreno para analizar todas las pruebas”.
Las investigaciones también estarán orientadas a “rastrear a los autores intelectuales del asesinato”, como informó Charles en declaraciones citadas por AFP.

Un equipo de agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la principal agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aterrizó desde hace varios días en territorio haitiano y ha realizado pesquisas en la vivienda privada donde fue asesinado el presidente Jovenel Moïse el pasado 7 de julio.
La principal hipótesis del crimen apunta a que Moise fue asesinado por un escuadrón integrado en su mayoría por mercenarios colombianos, aunque muchos de los detalles que rodearon el ataque siguen siendo un misterio.

“Los agentes del FBI acompañan a la ciencia forense. Se encuentran en proceso de realizar una segunda explotación de la escena del crimen mediante toma de fotografías, pruebas, posicionamiento del cadáver, entre otros”, le confirmó una fuente policial al periódico francés Nouvelliste.
Entre tanto, la viuda del asesinado presidente Jovenel Moise regresó este sábado 17 de julio a Puerto Príncipe tras recibir atención médica en Florida por las heridas que recibió en el ataque en que murió su marido.
Con su brazo derecho en un cabestrillo y usando un chaleco antibalas, la mujer fue recibida en el aeropuerto de Puerto Príncipe por el primer ministro interino, Claude Joseph, aseguró a través de Twitter el secretario de Estado para las comunicaciones, Frantz Exantus.

La viuda del expresidente pasó 10 días en un hospital de Miami, Florida, a donde fue trasladada tras el ataque en el que su marido fue asesinado a balazos. Los servicios fúnebres se llevarán a cabo el próximo 23 de julio en la ciudad de Cap-Haitien, en Haití.
“La investigación continúa, la investigación no parará, la investigación continuará todos los días hasta que se haga justicia a la familia presidencial. Estamos empezando a encontrar pistas“, concluyó el jefe de policía de Haití, Leon Charles.
El convulsionado escenario político en Haití
Aunque las autoridades haitianas e internacionales avanzan en las investigaciones, la inestabilidad política y el profundo conflicto social del país caribeño pueden explicar algunas de las causas del magnicidio.
Jovenel Moïse venía gobernando Haití por decreto, el país más pobre del continente americano, después de que las elecciones legislativas previstas para el año 2018 se retrasaran.

En medio de la controversia sobre el fin de su mandato, las autoridades de Haití habían informado en febrero de este año que evitaron un intento para asesinar al presidente y de tumbar su gobierno a través de un golpe de Estado.
El plan fue un “intento de golpe de Estado”, según el ministro de Justicia, Rockefeller Vincent. Otras fuentes oficiales dijeron que 23 personas fueron detenidas en ese momento, entre ellas un magistrado y una oficial de la Policía Nacional.

Sin embargo, la situación del país es crítica no solo en el ámbito político, pues durante los últimos meses han aumentado los secuestros para pedir rescate, reflejo de la creciente influencia de las bandas criminales armadas en el país caribeño. A lo anterior se le suma la pobreza crónica y los recurrentes desastres naturales.
Justamente, el presidente Moïse se enfrentó a una fuerte oposición por parte de sectores de la sociedad que consideraban su mandato ilegítimo. Cabe resaltar que en los últimos cuatro años el país tuvo siete primeros ministros.
La Casa Blanca calificó como “horrible” el asesinato y dijo que Estados Unidos estaba dispuesto a ayudar en la investigación.
*Con información de AFP
