El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo en medio de la profunda crisis política y financiera que sacude al país por el caso Ueno Bank. La decisión se habría producido después de que importantes figuras de su propio partido, el Colorado, le retiraran su respaldo y se sumaran a las presiones para impulsar un juicio político en su contra.
“Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia”, comenzó diciendo el mandatario en un mensaje difundido en su cuenta de X.
En su pronunciamiento, Peña confirmó que tomó la decisión de dejar el cargo y aseguró que esto responde a la necesidad de preservar la estabilidad institucional de Paraguay. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República”, expresó.
El jefe de Estado sostuvo que su salida busca evitar que la crisis política siga afectando a las instituciones democráticas y a la sociedad paraguaya. “Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, manifestó.
Peña también pidió disculpas a los ciudadanos que depositaron su confianza en él y reconoció que su gestión pudo haberlos decepcionado. “También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, señaló.
Uno de los puntos centrales de su discurso fue la situación de los ahorradores afectados por la crisis de Ueno Bank. El mandatario aseguró que su principal preocupación es garantizar que los ciudadanos puedan recuperar sus recursos y que se protejan los fondos públicos comprometidos en la entidad financiera.
“Pero hoy mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero. Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares”, afirmó.
La crisis estalló después de que el Banco Central de Paraguay interviniera Ueno Bank, al detectar que su capital había caído por debajo de los niveles mínimos exigidos por la legislación. La entidad tenía cerca de tres millones de clientes y administraba importantes recursos públicos, incluidos fondos relacionados con el sistema de pensiones y salud.
El caso llegó al presidente por cuenta de los vínculos empresariales que Peña tuvo con el grupo propietario de la entidad. El mandatario fue accionista de Grupo Vázquez, matriz de Ueno, hasta marzo de 2025, circunstancia que alimentó los cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses y la supervisión del banco.