Graves problemas de solvencia en Ueno Bank, una de las principales entidades financieras de Paraguay, desataron intensas jornadas de protesta este martes 3 de noviembre.
El escándalo bancario generó un fuerte descontento social y provocó repercusiones en el entorno político del presidente Santiago Peña, que se vio salpicado tras su vínculo con la entidad en la pasada administración, cuando el hoy mandatario era accionista.
El génesis de la crisis: Banco Central intervino Ueno Bank
El Ueno Bank, que administra sumas millonarias de pensiones y otras partidas estatales, fue intervenido por una grave insuficiencia de capital. Sus servicios quedaron suspendidos mientras las autoridades organizan la devolución de los depósitos.


Con este movimiento, los ahorristas y pensionados de la entidad financiera -que representa a casi la mitad del país- quedaron sin acceso inmediato a su dinero, lo que desató la crisis en la ciudadanía.
Según el Banco Central, esta intervención busca proteger a los depositantes y preservar la estabilidad del sistema financiero que estaba a cargo de Carlos Carvallo, quien fungía como el presidente de la corporación, pero que no resistió al escándalo y pocas horas después de la intervención presentó su renuncia, pese a que aseguraba que eso no pasaría.
Esto inevitablemente desató una gran preocupación en los ciudadanos, quienes sintieron que se les habían metido al bolsillo.
La reacción ciudadana
En Asunción había largas filas de personas afuera de los locales de Ueno Bank intentando retirar su dinero este martes. El sistema bancario electrónico ya reportaba fallas desde el lunes y las transacciones de pequeños ahorristas quedaron bloqueadas.
Esta incertidumbre desencadenó las protestas que ya se empiezan a conocer en el territorio guaraní.

“Perdí los ahorros de toda mi vida, solo tengo 8.000 guaraníes (casi un dólar). Todos deben ir presos”, dijo a la AFP, entre lágrimas, Marcelino Vergara, de 68 años, que participaba de la manifestación.
Al final de la tarde de este martes, decenas de personas se manifestaron en el centro de Asunción portando pancartas que rezaban “Juicio político a Santi Peña”. Peña, que asumió en 2023 la presidencia del país hasta 2028, tenía acciones de un grupo que controlaba Ueno Bank y de las que se despegó en 2025.
El daño es de más de 3.000 millones de dólares, dijo a la AFP el senador opositor Rafael Filizzola, al confirmar que la oposición trabaja en un texto acusatorio que busca impulsar la eventual destitución de Peña.
El presidente suspendió un viaje y la justicia ordenó detenciones de altos ejecutivos
Tras el escándalo, el presidente Santiago Peña suspendió un viaje previsto a Madrid para participar de la 30 Cumbre Iberoamericana.


Entre tanto, la justicia paraguaya ordenó la detención de ocho directivos del banco, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez, quien se entregó a la policía en la tarde del martes. “Él quiere someterse a la justicia”, declaró a medios locales el abogado de Vázquez.
“Será alojado en una de las dos celdas de seguridad que tenemos”, comentó a los medios el comisario Hugo Grance, jefe del Departamento de Investigaciones. “Informaremos al Ministerio Público para que ellos dispongan el destino final del señor”, agregó.
La crisis apenas empieza y la ciudadanía está desesperada con sus cuentas en vilo. Se espera que el miércoles siga la jornada de protestas en Asunción, mientras que el propio presidente y el Banco Central solucionan esta problemática que afectaría a más de 3 millones de paraguayos.
*Con información de AFP.
