Los demócratas lograron triunfos en varios estados este martes, 3 de noviembre, al inicio del conteo de las cruciales elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, que se anuncian como un veredicto sobre la presidencia de Donald Trump.
Entre las votaciones más sonadas están los triunfos en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Texas, donde los republicanos perdieron tres escaños claves.
La oposición aspira a lograr una mayoría en la Cámara de Representantes (435 escaños) y sueña incluso con arrebatar el Senado, que renueva 35 de sus 100 escaños. Según CNN, se pronostica que los demócratas se harán con el control de la Cámara Baja.

Los demócratas necesitan 4 escaños para voltear el Senado, y lograron una primera victoria en Carolina del Norte, con Roy Cooper, luego se confirmaron las victorias en Carolina del Sur y en Texas, estando prácticamente confirmada el triunfo de James Talarico, siendo el primer senador republicano en Texas desde 1988.

Las encuestas le daban también buena posición en otros estados tradicionalmente conservadores como Ohio y Kansas. Una derrota en el Senado podría abrir la puerta a un nuevo intento de destitución de Trump, tras las dos votaciones de censura que sufrió en su primer mandato (2017-2021).
Una estrella ascendente de la izquierda, Jon Ossoff, retuvo su escaño en Georgia, mientras que cada vez más suena como un nombre a tener en cuenta en las primarias demócratas a la presidencia. En Florida, un estado republicano desde hace décadas, los republicanos parecían aguantar mejor la embestida, pero con resultados más ajustados de lo que estaban acostumbrados.

En caso de derrota, Trump aseguró que está dispuesto a convertirse en “Mr Veto” y bloquear las iniciativas legislativas de un Congreso opositor, lo que elevaría aún más la temperatura política del país.

Excepto problemas en algunas máquinas de votación en un condado del estado de Nueva York, la jornada fue tranquila en todo el país, bajo la vigilancia de un millar de observadores electorales del Departamento de Justicia, un despliegue inédito.
Los demócratas acarician la revancha política tras el varapalo que supuso en 2025 el retorno de Trump a la Casa Blanca, donde no ha dado descanso a la oposición con campañas militares de éxito desigual, en Venezuela e Irán, recortes de impuestos y decenas de decretos presidenciales.

Trump jugó fuerte, pero las principales preocupaciones de los votantes, la economía y el costo de la vida, no han desaparecido, sino todo lo contrario. Como han mostrado diferentes encuestas, el mandatario se encuentra en su peor momento de popularidad en sus dos mandatos juntos.
Con información de AFP.
