De acuerdo con fuentes consultadas por el diario NY Post, un hombre armado que decía ser Jesucristo sacó un revólver y abrió fuego frente a la Casa Blanca el sábado 23 de mayo, en horas de la noche, antes de ser abatido por una ráfaga de disparos del Servicio Secreto.
Nasire Best, de 21 años, disparó contra un puesto de control alrededor de las 6:10 p. m., tras ser visto caminando de forma extraña por la calle 17 Noroeste, según informaron fuentes al New York Post. Solo alcanzó a disparar unas pocas veces antes de ser abatido por agentes del Servicio Secreto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el hombre que abrió fuego contra agentes del Servicio Secreto en las afueras de la Casa Blanca, antes de ser abatido, tenía un “historial violento y una posible obsesión” con la sede gubernamental.
“Gracias a nuestros formidables agentes del Servicio Secreto y de las fuerzas del orden por la rápida y profesional intervención esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, que tenía un historial violento y parecía obsesionado con la edificación más preciada de nuestro país”, escribió Trump en su red social Truth Social.
Aunque todavía no se han esclarecido las razones del ataque, algunas fuentes señalaron que Best era una persona con trastornos mentales, identificada previamente por el Servicio Secreto debido a que rondaba con frecuencia distintos puntos de acceso y porque ya había incumplido una orden judicial que le impedía aproximarse a la Casa Blanca.
“El FBI está en el lugar y apoya al Servicio Secreto, que responde a los disparos cerca de los terrenos de la Casa Blanca; mantendremos informado al público en cuanto nos sea posible”, publicó el director del FBI, Kash Patel, en X.
Best, quien fue arrestado por agentes de la División Uniformada del Servicio Secreto, había sido ingresado de manera involuntaria el 26 de junio, tras obstaculizar el tránsito vehicular en la intersección de la calle 15 con la calle E NW. Posteriormente, el 10 de julio, volvió a ser detenido por ingreso ilegal.
Durante ese episodio, Best logró evadir un control peatonal restringido en la Casa Blanca tras atravesar un torniquete destinado a la salida. Posteriormente, al ser interceptado por agentes del Servicio Secreto y policías de Washington D. C., emitió comentarios incoherentes.
“[Best] afirmó ser Jesucristo y que quería que lo arrestaran”, según consta en los registros judiciales del incidente.
Si bien hasta el momento no se ha determinado si el tiroteo estuvo motivado por razones políticas, representantes de ambos partidos rechazaron los actos de violencia política tras lo ocurrido.
Este hecho se suma a los recientes tiroteos registrados en cercanías del presidente Donald Trump en las últimas semanas.