Al menos 21 personas murieron y 85 resultaron heridas el jueves en Kiev tras una ofensiva de drones y misiles rusos, que las autoridades calificaron como el mayor ataque contra la capital ucraniana desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
Los ataques rusos contra Ucrania son casi cotidianos desde hace más de cuatro años, con alertas aéreas que ya forman parte de la rutina de sus habitantes.
Kiev, que dispone de recursos mucho más limitados, especialmente en materia de misiles, también ha intensificado sus ataques contra territorio ruso, golpeando en particular al sector petrolero.
Periodistas de la AFP escucharon explosiones en la noche que se prolongaron durante varias horas. En uno de los barrios alcanzados, un reportero vio cómo los equipos de rescate extraían un cuerpo de entre los escombros.
Según los servicios de emergencia, al menos 21 personas murieron y 85 resultaron heridas, entre ellas dos niños, y las labores de búsqueda entre los escombros continúan.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, prometió que su país responderá y pidió a Estados Unidos que le dé licencia para fabricar misiles de defensa antiaérea Patriot, a fin de “impedir ataques como este”.
El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, declaró el viernes día de luto en Kiev, “en memoria de las víctimas del ataque más masivo del enemigo contra la capital”.
En las calles de Kiev, los habitantes acudieron en masa a los refugios, algunos con colchones bajo el brazo.
Unas 52.000 personas, entre ellas 4.500 niños, se refugiaron en estaciones subterráneas para protegerse, la cifra más alta de los últimos años, de acuerdo con el metro de Kiev.
“Nunca había bajado a un refugio, pero hoy lo hice por primera vez”, contó Karina Taran, de 25 años, que comprendió la gravedad de la situación cuando los misiles comenzaron a caer.
“Agarré a mi hijo y simplemente corrí al refugio. No salí hasta la mañana siguiente”, agregó.
“Muchas personas cercanas a mí no responden. Ahora estamos intentando contactar con todo el mundo”.
Según la fuerza aérea ucraniana, Rusia lanzó 496 drones y 74 misiles entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves.
Decenas de residentes salieron de sus refugios por la mañana y descubrieron que sus apartamentos habían quedado destruidos y sus pertenencias reducidas a escombros.
Sabina Mambetova, de 32 años y cuyo apartamento quedó arrasado, contó a la AFP que había huido de la ciudad oriental de Kramatorsk para instalarse en Kiev.
“La mitad del edificio está destruida y el techo ya no existe”, dijo señalando la que hasta hace unas horas era su vivienda.
“Ha habido muchos ataques antes, pero nunca había sido así”, dijo a la AFP, describiendo la situación como “una verdadera pesadilla”.
Con información de AFP*