En las últimas horas, desde el Gobierno de Nayib Bukele se anunció que se habían desplegado tropas especiales en la zona de Plaine du Cul-de-Sac, en las afueras de Puerto Príncipe, en Haití, para dar con el paradero de cuatro soldados salvadoreños, integrantes de una misión respaldada por la ONU que desaparecieron en medio de una emboscada de una banda criminal.
En medio de la búsqueda de los militares, se conoció que una ONG había entregado unos restos humanos que, supuestamente, pertenecían a los cuatro soldados salvadoreños. Al parecer, se trataba de cuerpos calcinados.
Sin embargo, en horas de la noche de este sábado, 24 de octubre, el presidente Nayib Bukele hizo sorpresivo anuncio. Dijo que esos restos humanos no pertenecen a los militares desaparecidos en Haití.
Junto a su mensaje en X, Bukele compartió dos imágenes en las que se observan dos “carnets de identificación y uniformes militares de otros países”.
“No son nuestros hombres. Una ONG entregó restos humanos en el aeropuerto, asegurando que pertenecían a nuestros cuatro aerotécnicos. Sin embargo, los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un ejército que no es el nuestro. Entre los restos también se encontraron carnets de identificación y uniformes militares de otros países”, fue el mensaje completo en X del presidente de El Salvador.
Los cuatro militares salvadoreños desaparecieron desde el pasado domingo 18 de octubre, en instantes en que fueron atacados por los criminales cuando se movilizaban a bordo de un carro blindado en el que regresaban a su base desde un mercado en las afueras de Puerto Príncipe, según informó el representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, al Consejo de Seguridad, el lunes.
Waltz afirmó que los criminales dispararon a los militares salvadoreños cientos de proyectiles y utilizaron explosivos contra el vehículo blindado.
A propósito, este miércoles, 21 de octubre, Bukele pidió a los criminales liberar a los cuatro militares o que, de lo contrario, se atengan a las consecuencias.
“Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: hacer que nuestros cuatro compatriotas regresen a casa vivos, sin ningún daño. Pero quiero que ustedes, jefes de pandillas, entiendan algo muy claramente: el ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos. Y no tomen nuestras palabras como amenazas vacías. Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también. Todavía tenemos tiempo para evitarlo. Devuélvannos a nuestros cuatro compatriotas vivos, sin ningún daño, y todo volverá a ser como antes del secuestro. La decisión está en sus manos”, manifestó Bukele en parte de su mensaje en X, el pasado miércoles.