El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Kassio Nunes Marques, defendió la seguridad y la “absoluta normalidad” de las recientes elecciones presidenciales.
Nunes subrayó el compromiso de la institución con la “voluntad soberana del electorado” frente a las acusaciones de fraude formuladas por el excandidato Flávio Bolsonaro, quien salió del país hacia Estados Unidos y se proclamó “líder de Brasil” en el exilio tras su derrota.
En un comunicado, Nunes Marques catalogó los comicios del pasado domingo como “las elecciones más inclusivas de la historia de la República brasileña”.
El magistrado hizo referencia a la “inestabilidad en la recta final de la votación”, pero aseguró que, gracias a las medidas adoptadas y a la competencia técnica del tribunal, “fue posible avanzar con el escrutinio y garantizar un proceso electoral seguro”.
“Informo de que todos los cuestionamientos hechos conforme al debido proceso legal serán analizados y respondidos”, dijo el presidente del máximo órgano electoral.
Asimismo, agradeció el empeño de los funcionarios de todo el país, miembros de las mesas electorales y fuerzas de seguridad, y afirmó que el proceso transcurrió “respetando las disposiciones legales y constitucionales”.
El pronunciamiento de la máxima autoridad electoral brasileña se produce horas después de que Flávio Bolsonaro publicara un comunicado desde territorio estadounidense.
El senador escapó del país a través de Argentina y Ecuador tras la orden del juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, quien había exigido la entrega de su pasaporte y le había prohibido salir del país en el marco de una investigación por presunto blanqueo de capitales.
En su misiva, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro se autoproclamó “líder de Brasil” (tras borrar una versión previa en la que llegaba a autodenominarse “presidente electo”) y ha denunciado un “repugnante fraude electoral”.
Según el excandidato, resulta una “imposibilidad matemática” que el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, lograra darle la vuelta a los sondeos, y culpó de ello a la decisión judicial de extender el horario de votación, una medida que la propia campaña de Bolsonaro también había llegado a solicitar para cinco estados concretos.
Al presentarse como víctima de una “caza de brujas” y un “golpe de Estado” orquestado por el Partido de los Trabajadores (PT) y el Supremo, Flávio Bolsonaro anunció su intención de movilizar a la oposición desde el exilio, inspirado en figuras como la venezolana María Corina Machado o el general francés Charles de Gaulle.
Para ello, el político agradeció expresamente en su declaración la ayuda y el respaldo del presidente estadounidense, Donald Trump, y del mandatario argentino, Javier Milei.