El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes desde la Casa Blanca que espera tener “el honor de tomar Cuba” durante su mandato, en plenas conversaciones con el régimen de La Habana, exangüe a causa de la crisis energética que vive la isla por cuenta de las sanciones impuestas por Washington al régimen comunista liderado por Miguel Díaz-Canel.
“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, declaró a periodistas Trump en el Despacho Oval. “Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada en estos momentos”, consideró. “Sería un gran honor”, explicó el mandatario a los medios de comunicación presentes.
Esta noticia llega un día después de que el presidente de Estados Unidos declarara este domingo que Cuba desea cerrar un acuerdo que, según él, se alcanzará “muy pronto”, sin dar más detalles al respecto de sus declaraciones que dio desde el avión presidencial, pero que añaden más presión al régimen que controla la isla.
“Cuba también quiere cerrar un acuerdo, y creo que muy pronto o llegamos a un acuerdo o haremos lo que haya que hacer”, declaró el presidente estadounidense a periodistas a bordo del Air Force One. “Estamos en conversaciones con Cuba”, añadió, al tiempo que subrayó que “nos ocuparemos de Irán antes que de Cuba”. “Creo que va a pasar algo en Cuba muy pronto”, aseguró.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció el viernes que ambos gobiernos mantienen negociaciones, en medio de un bloqueo casi total de Washington a la entrega de crudo a la isla, que sufre apagones generalizados. Además, liberó a presos políticos en el marco de un acuerdo con el Vaticano, un mediador histórico entre estos dos enemigos ideológicos.
“Funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos”, señaló el presidente Miguel Díaz-Canel en una reunión con las más altas autoridades del gobernante Partido Comunista (PCC, único) y del gobierno, en imágenes difundidas por la televisión cubana.
Esas conversaciones buscan “soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales”, precisó Díaz-Canel.
Entre los dirigentes, en primera fila, estaba Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro (2006-2018) y quien, pese a no ocupar ningún cargo oficial, ha sido señalado por medios estadounidenses como interlocutor del jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, en el marco de conversaciones secretas con Cuba.
Trump, que multiplica las declaraciones ofensivas contra Cuba, aseguraba desde mediados de enero que había negociaciones en curso con altos cargos de la isla, pero La Habana había desmentido hasta ahora esos contactos.
Washington impone desde enero un bloqueo energético de facto a Cuba, al invocar la “amenaza excepcional” que representaría para la seguridad nacional estadounidense esta isla situada a solo 150 kilómetros de las costas de Florida.
Con información de AFP.