Al menos cuatro personas han muerto este martes, 14 de abril, en un nuevo bombardeo del Ejército de Estados Unidos contra una embarcación que navegaba en aguas del océano Pacífico oriental, a la cual el cuerpo de seguridad ha acusado de participar “en operaciones de narcotráfico”.
“La Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur ha llevado a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas”, informó en un mensaje publicado en redes sociales el Comando Sur (Southcom) del Ejército estadounidense.
Por otro lado, el órgano castrense ha señalado que la embarcación “transitaba por rutas conocidas de narcotráfico” en el Pacífico Oriental y “participaba en operaciones de narcotráfico”.
“Cuatro narcoterroristas varones han resultado muertos durante esta acción”, dijo el Comando Sur, sin hacer referencia a posibles supervivientes, al tiempo que ha destacado que “ningún miembro de las Fuerzas Armadas estadounidenses ha resultado herido”.
Este operativo, que ha sido llevado a cabo “bajo la dirección del comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan”, tuvo lugar un día después de otro bombardeo contra otra embarcación en esas mismas aguas del Pacífico oriental en el que perdieron la vida dos personas, y que fue ejecutado, a su vez, tras el perpetrado el domingo, que acabó con cinco vidas.
Estos ataques han elevado el número de víctimas mortales en el marco de la campaña estadounidense en esa zona y en el mar Caribe -dirigida oficialmente contra el narcotráfico- a al menos 174 personas.
La administración de Donald Trump aSegura que sostiene una guerra contra lo que denomina “narcoterroristas” que operan en América Latina.
Expertos jurídicos internacionales y grupos de derechos humanos afirman que los ataques probablemente constituyan ejecuciones extrajudiciales, ya que han tenido como objetivo a civiles que no representan una amenaza para Estados Unidos.
Ecuador y Estados Unidos han decomisado toneladas de droga en la costa del Pacífico.
Entre enero y febrero, el país ha decomisado 23 toneladas de droga en medio de su guerra contra bandas criminales asociadas con cárteles internacionales.
La nación, ubicada entre Colombia y Perú, se ha convertido en un codiciado corredor para el narco por sus puertos ubicados estratégicamente en el Pacífico. El año pasado, las autoridades incautaron unas 227 toneladas de droga.
Con información de Europa Press*