El presidente de China, Xi Jinping, llegó este miércoles a Estados Unidos para una visita de Estado de tres días. En una alocución escrita, difundida tras su aterrizaje, llamó a fortalecer la cooperación con Washington antes de su encuentro con Donald Trump.
“China y Estados Unidos deben ser socios, no rivales”, afirmó Xi Jinping en su mensaje, en el que destacó los vínculos entre ambos países y sostuvo que sus intereses están “profundamente entrelazados”.
El mandatario chino planteó así la necesidad de mantener una relación estable pese a las diferencias que persisten entre las dos potencias.
Xi Jinping también vinculó los objetivos nacionales de ambos países y utilizó una de las principales consignas políticas de Trump. Según el presidente chino, “el gran rejuvenecimiento de la nación china y el objetivo de hacer grande a Estados Unidos pueden ir de la mano, complementarse y beneficiar al mundo”.
Además, el mandatario indicó que este año es importante para el desarrollo de China y Estados Unidos. Recordó que él y Trump acordaron durante la visita del presidente estadounidense a China, en mayo, desarrollar una relación bilateral “constructiva” de estabilidad estratégica.
A partir de ese entendimiento, Xi Jinping pidió que las dos potencias “trabajen en la misma dirección” para establecer una relación caracterizada por “la cooperación como elemento principal, una competencia moderada, diferencias manejables y perspectivas de paz”.
La declaración se produjo horas antes del encuentro previsto entre Jinping y Trump en la Casa Blanca. La agenda de las conversaciones incluye asuntos económicos y comerciales, competencia tecnológica e inteligencia artificial, además de cuestiones internacionales como Taiwán y la posición de China frente a Irán.
Xi Jinping aseguró que espera mantener con Trump “intercambios profundos” sobre los principales asuntos relacionados con las relaciones bilaterales y la situación internacional. También planteó ampliar los espacios de diálogo y cooperación entre Washington y Pekín en distintos sectores.
El líder chino sostuvo que, si bien el mundo está cambiando, existen elementos de la relación bilateral que permanecen. “La lógica histórica de la coexistencia pacífica entre China y Estados Unidos no ha cambiado”, afirmó, al tiempo que destacó que tampoco se ha modificado la voluntad de ambos pueblos de mantener intercambios amistosos.
La llegada de Xi Jinping estuvo acompañada por un recibimiento poco habitual. Trump y la primera dama Melania Trump acudieron a la base aérea de Andrews para recibir personalmente al mandatario chino y a su esposa, Peng Liyuan. La ceremonia incluyó una alfombra roja, una salva de 21 cañonazos, los himnos nacionales y un sobrevuelo militar.
La visita, que representa el primer viaje de Xi Jinping a Washington en más de una década, ocurre mientras ambos gobiernos buscan mantener la estabilidad de sus relaciones tras años de disputas comerciales y tecnológicas.
Al cerrar su mensaje, Xi Jinping expresó confianza en los resultados del encuentro. “Creo que, con los esfuerzos conjuntos de ambas partes, esta visita será fructífera”, afirmó. Añadió que espera que contribuya al bienestar de los dos pueblos y aporte “nuevas esperanzas para la paz mundial”.