Zonas como California, Arizona y Nevada registran hasta 38 °C, rompiendo récords históricos para marzo y generando riesgo para la salud pública.

Las Vegas se prepara para romper múltiples récords de temperatura en pleno marzo

Alertas por calor fuera de temporada ponen en riesgo a millones

Un fenómeno climático inusual está marcando el cierre del invierno en Estados Unidos.

Más de 40 millones de personas permanecen bajo alertas por temperaturas anormalmente altas, en un episodio que ha sorprendido tanto a autoridades como a expertos por su intensidad y por presentarse fuera de temporada, según reportes del National Weather Service (NWS).

El evento afecta principalmente al suroeste del país, donde estados como California, Arizona y Nevada registran temperaturas más propias del verano que de finales de marzo.

En varias localidades, los termómetros han superado los 38 °C, mientras que en zonas desérticas se han alcanzado e incluso superado los 40 °C, rompiendo récords históricos para esta época del año.

En ciudades como Phoenix, los valores se han acercado a niveles extremos que normalmente se observan en los meses más cálidos.

Detrás de este comportamiento atípico se encuentra un sistema de alta presión persistente, conocido como “domo de calor”, que actúa como una especie de tapa atmosférica, atrapando el aire caliente e impidiendo la formación de nubes.

Este fenómeno favorece la acumulación de calor en la superficie y puede prolongarse durante varios días.

Aunque estos sistemas son relativamente comunes durante el verano, su aparición en marzo es poco frecuente y ha encendido las alertas de los servicios meteorológicos.

El National Weather Service ha advertido que el carácter anticipado de este episodio incrementa los riesgos para la población.

Autoridades recomiendan hidratarse, evitar la exposición prolongada al sol y tomar precauciones ante el calor extremo que afecta al suroeste de Estados Unidos. Foto: Getty Images

Altas temperaturas elevan riesgos sanitarios y pérdidas económicas

A diferencia de las olas de calor veraniegas, cuando las personas suelen estar más preparadas, este evento sorprende en un momento en el que aún no se han adoptado medidas típicas de protección frente a temperaturas extremas.

Esto aumenta la probabilidad de afectaciones como deshidratación, agotamiento por calor e incluso golpes de calor, especialmente entre adultos mayores, niños y trabajadores expuestos al aire libre.

El impacto del calor no se limita a la salud pública. En varias regiones del oeste, el aumento de las temperaturas está alterando dinámicas económicas clave.

La temporada invernal, particularmente en zonas montañosas.

Estos lugares se han visto afectados por la reducción de nieve y el derretimiento acelerado, lo que ha obligado al cierre anticipado de estaciones de esquí y ha generado pérdidas en sectores turísticos que dependen de estas actividades.

Este episodio también resalta la creciente variabilidad del clima en América del Norte.

Apenas semanas atrás, amplias zonas del país enfrentaban condiciones de frío extremo, lo que evidencia un contraste marcado en un corto periodo de tiempo.

Para los expertos, estos cambios abruptos son consistentes con patrones de mayor inestabilidad climática, donde los eventos extremos, tanto de calor como de frío, tienden a intensificarse.

Además, el calor temprano puede tener efectos acumulativos en el medioambiente.

Las altas temperaturas favorecen condiciones más secas en regiones ya propensas a la sequía, lo que incrementa el riesgo de incendios forestales a medida que avanza la primavera.

Este tipo de escenarios preocupa especialmente en estados como California, donde los antecedentes recientes han mostrado la vulnerabilidad frente a eventos extremos.

Servicio Meteorológico de EE.  UU. lanza advertencia para este fin de semana a los habitantes del suroeste del país

Los pronósticos indican que las temperaturas elevadas podrían mantenerse en los próximos días en varias zonas del suroeste, con posibilidad de nuevos récords para marzo.

Las autoridades insisten en la importancia de tomar precauciones básicas como mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol en horas pico y seguir las recomendaciones oficiales.

El episodio actual no solo rompe marcas históricas, sino que plantea interrogantes sobre la frecuencia con la que este tipo de eventos podría repetirse en el futuro.