En Estados Unidos se ha desatado una búsqueda de una madre y sus dos hijos que fueron reportados como desaparecidos días atrás en la población de Theodore, al sur del estado de Alabama, lugar donde residen.
De acuerdo con los reportes de la policía local, la mujer de 40 años, identificada como Aurelia Choc y sus dos hijos: Niurka, de 17, y Anthony, de 2 años, no han aparecido desde el pasado viernes, 30 de enero. La familia es de origen guatemalteco.
Las investigaciones preliminares indican que en la casa de la familia hubo manchas de sangre y señales de un forcejeo, pese a que no hay indicios de una entrada forzosa al lugar. Las autoridades encontraron los teléfonos celulares y dinero dentro de la casa, también encontraron huellas de carro en el jardín delantero. Hasta el momento, siguen revisando las cámaras de seguridad para hacer seguimiento de las personas.
La policía del condado de Mobile, que acudió al lugar ante la emergencia, también detalló que en la casa hacía falta el colchón de la cama principal, así como la canastilla de ropa, mientras que la ropa de otras habitaciones “parecía haber sido tirada o volcada”, aseguró la oficia de la policía.
La llamada de emergencia fue hecha por Maurice Simmons, quien se comunicó con el 911 cuando Aurelia no se presentó a trabajar. Según su relato, la mujer no tenía intenciones de dejar su hogar. Este además aseguró que la mujer tenía un exnovio “problemático” y que llevaba meses “al margen de la ley”.
Los agentes no han revelado que otra persona haya estado involucrada en la desaparición. En un inicio fue entrevistado Juan Antonio García, el padre del menor de 2 años, pero fue liberado luego de aportar una coartada, según el reportaje de Univisión.
El sheriff Paul Burch describió la escena como “muy inusual” y determinó que las autoridades están considerando todas las hipótesis, incluso que la familia fue llevada en contra de su voluntad y que podrían estar en peligro.
Los medios locales han ampliado que la madre, Aurelia, y su hija mayor tenían órdenes de deportación para abril de este año. Por su parte, Anthony, el menor de la familia, es ciudadanos estadounidense.
La policía describió a Aurelia como una mujer de 1,52 metros de alta, quien ese viernes vestía con una chaqueta de color vinotinto y un pantalón deportivo beige. La mayor de sus hijos tiene el cabello negro, un poco más alta que la madre y fue vista por última vez con una camisa negra y pantalones a cuadros. El menor de 2 años podría estar usando una sudadera con dibujos animados y pantalones azules.