En Estados Unidos, el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se ha convertido en uno de los episodios más prolongados y tensos dentro del actual escenario político.
La falta de acuerdo entre republicanos y demócratas sobre el financiamiento de las agencias migratorias ha paralizado funciones clave del Estado.
Durante meses, miles de trabajadores tuvieron la incertidumbre de si recibirían su salario y servicios como la seguridad aeroportuaria registraron graves afectaciones, con largas filas y retrasos en aeropuertos, producto de la falta de recursos y personal. Este contexto ha presionado al Congreso a buscar una salida.
En ese escenario, legisladores republicanos en el Senado presentaron un plan migratorio con el objetivo de poner fin al cierre del DHS. La propuesta contempla una inversión cercana a los 70.000 millones de dólares, destinada a financiar de manera integral las agencias migratorias y garantizar su funcionamiento sin depender de negociaciones futuras con la oposición.
La nueva propuesta de financiamiento garantizaría recursos para estas agencias durante el resto del mandato del presidente Donald Trump, eliminando la necesidad de negociar con los demócratas, quienes podrían recuperar el control de al menos una Cámara tras las elecciones de noviembre.
El problema, según el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, es que no se aprobará ningún paquete parcial de financiamiento del DHS hasta que esté claro que el ICE y la Patrulla Fronteriza no quedarán sin recursos.
Esto va en contravía del enfoque del líder de la mayoría en el Senado, John Thune, quien impulsó hace varias semanas un proyecto de financiamiento parcial que generó malestar dentro del Partido Republicano.
“Tenemos que asegurarnos de no aislar ni, como digo, ‘dejar huérfanas’ a agencias clave del departamento (...) Existe cierta preocupación de nuestro lado de que, si se financia primero la mayor parte del departamento, estas puedan quedar fuera”, manifestó Johnson, en referencia a ICE y la patrulla fronteriza.
Esta discusión se da tras meses sin lograr resolver el cierre del DHS; los republicanos planean ahora reabrir el Gobierno sin el financiamiento controvertido para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Patrulla Fronteriza, que los demócratas se han negado a respaldar.
CNN señaló que “los líderes republicanos en la Cámara de Representantes y el Senado recurrirán a una maniobra presupuestaria compleja para aprobar este financiamiento migratorio sin votos demócratas (...) Esto prepara el terreno para una votación en la cámara alta más adelante esta semana. Si prospera, la Cámara de Representantes planea abordarla rápidamente después”, lo que implica que las opciones de los partidarios de derecha no son claras, más con las declaraciones de Mike Johnson previamente citadas.