ICE concluyó su operación especial de control migratorio en Maine, según confirmó la senadora Susan Collins tras hablar con el Departamento de Seguridad Nacional.
Fin del despliegue especial tras críticas locales
ICE puso fin a una operación especial de control migratorio en el estado de Maine, según confirmó la senadora republicana Susan Collins, quien dijo haber recibido la información directamente de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La legisladora señaló que las “actividades mejoradas de cumplimiento” ya concluyeron y que, por ahora, no hay planes para continuar con operativos de gran escala en el estado.
La operación había llamado la atención en los últimos días por el aumento visible de acciones de ICE en varias comunidades de Maine, en un contexto de mayor presión nacional sobre la política migratoria y el uso de operativos intensificados en distintas regiones del país.
De acuerdo con la agencia Reuters, Collins indicó que la agencia retomará únicamente sus actividades regulares, como las que realiza desde hace años, sin el despliegue extraordinario que generó preocupación local.
La fuerte intervención de ICE provocó controversia entre residentes, defensores de inmigrantes y autoridades estatales, que advirtieron sobre el impacto en comunidades vulnerables y el temor generado incluso entre personas con estatus legal.
¿Qué implica el cierre del operativo y qué hará ICE ahora?
Aunque el operativo terminó, el debate en Maine refleja una discusión más amplia en Estados Unidos sobre el equilibrio entre la aplicación de la ley migratoria y los efectos sociales de redadas o acciones intensificadas.
Por ahora, la senadora sostuvo que el gobierno federal mantendrá solo la aplicación “normal” de inmigración en el estado, mientras continúan las tensiones políticas en torno a estas medidas.
La confirmación llega después de varios días de inquietud en Maine, donde comunidades inmigrantes y autoridades locales habían expresado preocupación por el alcance del despliegue federal.
Aunque la operación especial ya concluyó, ICE continuará con sus acciones habituales de control migratorio, en un momento en que la aplicación de la política migratoria sigue siendo un tema de alta tensión nacional y bajo creciente escrutinio político.
La decisión fue recibida con alivio por parte de líderes comunitarios y defensores de inmigrantes en Maine, quienes habían advertido que el operativo generó miedo e incertidumbre en barrios con alta presencia de familias migrantes.
Al mismo tiempo, autoridades estatales y algunos legisladores insistieron en que el gobierno federal debe aplicar la ley sin afectar de forma indiscriminada a residentes con estatus legal.
La senadora Susan Collins, que había expresado preocupación por el alcance de la operación, sostuvo que el fin de estas acciones intensificadas responde a la necesidad de un enfoque más limitado y coordinado.