Aumenta la preocupación pública en el mundo al evaluar la posibilidad de un posible contagio de hantavirus en Nueva Jersey, ciudad sede de la final del Mundial de Fútbol, evento que concentrará a miles de personas en un solo sitio.
El Departamento de Salud de Nueva Jersey confirmó en la mañana de este viernes que colocaron bajo vigilancia a dos residentes del estado tras la posibilidad de haber estado expuestos al virus que dejó tres muertos en el crucero MV Honius.
El reporte de las autoridades confirma que, aunque los estadounidenses no eran pasajeros del crucero, su exposición se pudo haber dado durante un viaje previo fuera del país.
Es alarmante que el virus llegue a Nueva Jersey
Expertos y la OMS ya han explicado que, aunque la mayoría de variantes del hantavirus no se contagian entre seres humanos, la cepa de los Andes, detectada en el crucero MV Honius, que ya dejó 3 muertos, sí se puede contagiar entre personas.
Aunque la OMS oficialmente asegura que este nuevo virus “no es un nuevo covid”, la idea de una nueva pandemia en el mundo alerta a gran parte de la ciudadanía.
El Mundial de fútbol se puede convertir en un epicentro ideal para el contagio de cualquier enfermedad; la concentración masiva de aficionados, los gritos y el poco espacio personal facilitan que un virus contagioso se propague fácilmente.
Por eso, los ojos están puestos sobre Estados Unidos y las autoridades son conscientes de ello. Donald Trump, el presidente del país norteamericano, confirmó que mantienen una vigilancia sobre este hantavirus.
EE. UU. evacuará por vía aérea a los estadounidenses que estaban en el crucero afectado por hantavirus
El gobierno estadounidense anunció en la mañana de este viernes que estaba organizando un vuelo para evacuar a sus ciudadanos a bordo del crucero afectado por hantavirus que se encuentra ante las Islas Canarias.
“El Departamento de Estado está organizando un vuelo de repatriación para facilitar el regreso seguro de los pasajeros estadounidenses que están en este barco”, dijo un portavoz del Gobierno norteamericano.
El Departamento de Estado señaló que estaba coordinando la operación con el gobierno español, así como con otras agencias federales de Estados Unidos.
“Estamos en comunicación directa con los estadounidenses a bordo y estamos preparados para brindar asistencia consular en cuanto el barco llegue”, dijo el portavoz bajo anonimato. Sin embargo, no es claro cuántos estadounidenses permanecen en el barco.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo anteriormente que Estados Unidos estaba entre los 12 países que tenían ciudadanos que desembarcaron del barco en la isla de Santa Elena.