Una mujer iraní condenada a muerte por las protestas de principios de este año ruega a la comunidad internacional que se movilice por su vida y la de otros condenados, en un mensaje de audio desde la prisión difundido por grupos de derechos humanos.

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El ruego de Mahboubeh Shahbani, de 33 años, desde la cárcel de la ciudad de Mashhad, donde se encuentra, se produjo mientras las autoridades ejecutaban a otros dos hombres por cargos relacionados con las protestas masivas de enero de este año.

Los grupos de derechos humanos acusan a Irán de intensificar las ejecuciones de prisioneros de alto perfil para intimidar a la población y garantizar que no se repitan las protestas, que precedieron a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la República islámica que estalló el 28 de febrero.

“La sentencia que me han impuesto demuestra que muchos otros están en peligro de ejecución”, dijo Shahbani en una llamada telefónica desde un teléfono habilitado para los presos en la prisión de Vakilabad, en Mashhad, después de que su abogada le informara de la condena a muerte el 26 de septiembre.

“Yo no estoy preocupada por mí. Estoy preocupada por los demás cuyas sentencias han sido confirmadas”, dijo en la llamada, cuya grabación de audio fue difundida por la organización con sede en Noruega Iran Human Rights (IHR) y el Center for Human Rights in Iran (CHRI), con sede en Estados Unidos.

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“Hago un llamamiento a todos: a la opinión pública, a la ONU, a las organizaciones de derechos humanos. No solo por mí, sino por todos los demás cuyas sentencias han sido confirmadas y que llevan meses durmiendo por las noches entre el miedo y el estrés”.

“Les pido que hagan algo”, suplicó.

IHR afirmó que la mujer había sido trasladada a régimen de aislamiento después de realizar la llamada desde la prisión.

Según la organización, desde que se reanudaron las ejecuciones en marzo, 31 personas, todas ellas hombres, fueron ahorcadas por cargos relacionados con las protestas de enero y dos por las protestas de 2022.

El CHRI afirmó que considera que un total de nueve mujeres en todo Irán están en peligro de ejecución por cargos políticos y de seguridad.