Donald Trump volvió a poner los nombres geográficos en el centro de la conversación.
Durante un mitin en Tennessee, este sábado 10 de octubre, el presidente de Estados Unidos sugirió cambiar el nombre del océano Atlántico o del Pacífico.
Propuso dos alternativas: una que lleva su apellido y otra que hace referencia a las Américas.
Sumar un océano a los cambios de nombres geográficos
La propuesta surgió durante un encuentro político en Clarksville, Tennessee, en el que Trump se dirigió a sus seguidores en vísperas de las elecciones legislativas de medio mandato, previstas para el 3 de noviembre en Estados Unidos.
“Necesitamos un río y necesitamos un océano”, dijo el mandatario.
Y planteó la posibilidad de cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico por “Océano Trump” u “Océano de las Américas”.
Sus palabras provocaron risas y aplausos entre los asistentes.
Trump explicó que le gustaría que Estados Unidos tuviera un océano y un gran río con nombres elegidos por él antes de terminar su mandato.
Sin embargo, sus declaraciones no estuvieron acompañadas de un anuncio formal para ejecutar el cambio.
El presidente también descartó modificar los nombres de los ríos Hudson y Misisipi, dos accidentes geográficos ampliamente reconocidos en el país.
El antecedente del Golfo de México y el lago Ontario
La idea no aparece de manera aislada. Trump ya había impulsado cambios en la denominación de otros lugares, entre ellos el Golfo de México, al que su Gobierno comenzó a llamar «Golfo de América» para el uso oficial estadounidense.
NBC Chicago también informó sobre la decisión del mandatario de rebautizar el lago Ontario como Lake America (Lago América), una medida anunciada mediante una orden ejecutiva en agosto de 2026.
Este tipo de propuestas abre una diferencia importante entre la denominación que utiliza el Gobierno estadounidense y el reconocimiento internacional de los nombres geográficos.
Una administración puede establecer qué nombres emplean sus propias agencias federales dentro de sus competencias.
Sin embargo, eso no significa que una decisión unilateral cambie automáticamente la forma en que otros países, organismos internacionales o instituciones cartográficas denominan un océano.
Por ahora, lo que se conoce es la declaración de Trump durante el mitin en Tennessee.
No se ha anunciado en las fuentes consultadas una medida formal para rebautizar el Atlántico o el Pacífico.
La propuesta vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que ya surgió con el Golfo de México: ¿hasta dónde puede llegar Estados Unidos al modificar los nombres que utiliza oficialmente y qué alcance tienen esas decisiones fuera de sus fronteras?