Un meteorito sorprendió a habitantes del noreste de Estados Unidos en la mañana del 17 de marzo de 2026, luego de que una brillante bola de fuego cruzara el cielo y generara un fuerte estruendo en varios estados, especialmente en Ohio.
Según la NASA, el objeto que ingresó a la atmósfera tenía aproximadamente 1,83 metros de diámetro y un peso cercano a siete toneladas, características que lo ubican dentro de los llamados bólidos, fenómenos luminosos de gran intensidad.
De acuerdo con la agencia espacial, el meteorito se desplazaba a una velocidad estimada de 72.420 kilómetros por hora antes de desintegrarse en el aire, producto de la fricción con la atmósfera terrestre.
American Meteor Society es una organización estadounidense especializada que estudia estos fenómenos; fue esta la que señaló que el fenómeno fue observado por testigos en múltiples estados, desde Wisconsin hasta Maryland, lo que evidencia la magnitud del evento y su visibilidad incluso en plena luz del día.
Información recopilada por esta organización señala que el primer avistamiento se registró a unos 80 kilómetros de altura sobre el lago Erie, desde donde el objeto recorrió más de 55 kilómetros antes de fragmentarse sobre el norte de Ohio.
El fenómeno no solo fue visible, sino también audible. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, personal en Cleveland reportó haber percibido un fuerte estruendo y vibraciones asociadas al evento, lo que generó alarma entre la población.
¿Qué tan relevante es el fenómeno?
Las autoridades indicaron que no se han confirmado impactos directos en tierra ni hallazgos de fragmentos. Especialistas explican que, debido a la alta velocidad y a la intensa fricción, la mayor parte del material se desintegra antes de alcanzar la superficie.
Según reportes de la NASA, la energía liberada durante la desintegración fue equivalente a unas 250 toneladas de TNT, suficiente para generar una onda expansiva perceptible en amplias zonas.
Sin embargo, ha reiterado que la mayoría de estos objetos no representa un riesgo significativo para la población, ya que se desintegran antes de impactar el suelo, aunque pueden generar efectos sonoros y vibraciones que causan alarma.
La literatura científica define estos fenómenos como bólidos, es decir, meteoros de gran tamaño que explotan en la atmósfera y producen destellos intensos acompañados de sonido.