La muerte por ahogamiento de José Gonzalo Sánchez Sánchez, alias Willington o Gonzalito, es el cierre de una vida llena de violencia armada en el norte de Colombia, donde sus víctimas van desde civiles hasta integrantes de la fuerza pública. Este sanguinario cabecilla de 50 años era el segundo cabecilla del Clan del Golfo e integrante de su Estado Mayor Conjunto, desde donde ordenó comisiones territoriales y económicas.

Este sanguinario nació el 30 de diciembre de 1974 y tenía más de 20 años en los grupos armados ilegales. Todo comenzó en 1998, cuando integró a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Y en 2003 hizo parte del Bloque Móvil del Catatumbo y de las ACCU, lo que lo convirtió en una ficha clave dentro de los paramilitares.

Así murió alias Gonzalito: los detalles desconocidos de la caída del segundo cabecilla del Clan del Golfo

Aunque hubo conversaciones y se dio la desmovilización, este sujeto no cedió y continuó en el mundo criminal, lo que hizo que tiempo más tarde se conociera su protagonismo en el Clan del Golfo.

De acuerdo con la inteligencia militar, en 2018, alias Gonzalito ya era cabecilla de la estructura Roberto Vargas Gutiérrez, y en el 2021 asumió el mando de los hombres y mujeres que integraban ese bloque. En 2023, fue designado como segundo cabecilla de este grupo armado e integrante del Estado Mayor Conjunto, quienes toman las decisiones más importantes de estos ilegales.

Desde este cargo, alias Gonzalito coordinaba y enviaba comisiones en zonas rurales de Córdoba y Antioquia, en poblaciones claves como Montería, Ayapel, Tierralta, Caucasia y Puerto Libertador. Dichas zonas eran clave para el tránsito de la ilegalidad.

Asimismo, la inteligencia tiene clara cuál es la lista de las acciones violentas ordenadas por este cabecilla. Por ejemplo, el 10 de enero de 2018, dos militares terminaron lesionados en combates en la vía del municipio de Canalete en el departamento de Córdoba. Luego, el 3 de enero de 2019, un soldado tuvo una amputación en la pierna izquierda en medio de un campo minado en Tierralta.

Letreros del Clan del Golfo en Cesar. Foto: Suministrada a SEMANA por red de apoyo ciudadana
Murió alias Gonzalito, segundo cabecilla del Clan del Golfo

Los campos minados fueron una de las acciones que lo hicieron popular entre los hombres que lideraba, la comunidad y los integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía que le seguían el rastro. El 10 de febrero de 2022, hubo una emboscada con explosivos y ráfagas de fusil en la vereda Las Claritas, en Puerto Libertador, en Córdoba.

Ese mismo año, pero en el mes de julio, en el Nudo de Paramillo, hubo ataques con estos campos minados que dejaron soldados heridos y un muerto. Lo que pretendían era frenar las operaciones de la fuerza pública en contra del Clan del Golfo en esta zona de Colombia, donde los criminales tenían el poder.

Asimismo, el 3 de febrero de 2023, se registró el secuestro de tres fiscales en Antioquia y una funcionaria judicial en la carretera entre Cáceres y Medellín, exactamente en el municipio de Valdivia. En ese momento, pretendía mandar un mensaje claro al Gobierno nacional: que ellos tenían el control de esta zona del país.

Fueron 48 acciones armadas las que dejó la orden de alias Gonzalito de ordenar un plan pistola contra la fuerza pública el 9 de abril de 2025, tras la neutralización de alias Julián, quien era el quinto cabecilla del Estado Conjunto.

Las autoridades tenían claro que Sánchez Sánchez hizo que las finanzas criminales del Clan del Golfo fueran más fuertes. Durante su mando criminal hubo una fuerte acción con el cobro de las extorsiones al sector minero, pero también la producción y comercialización de pasta base de coca.

Clan del Golfo tiene injerencia en varias zonas del Caribe. Foto: Suministrada a SEMANA por red de apoyo ciudadana

El poder de alias Gonzalito era tan fuerte que tenían la capacidad de poder hacerle frente a otros grupos ilegales como el ELN, disidencias, entre otros, entre Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar.

La muerte de alias Gonzalito es una de las bajas más fuertes que ha tenido este grupo después de la captura de alias Otoniel, quien se encuentra preso en Estados Unidos. Disminuye la capacidad de recolectar dinero, entre otras acciones entre militares y económicas.