Hablar del congresista Alfredo Ape Cuello en el Cesar es una tarea difícil. Nadie en ese departamento quiere referirse públicamente al político del que dicen “lo controla todo y está con todos”. Pese a que desde las diferentes orillas políticas lo niegan, todo parece indicar que el habilidoso parlamentario se ha abierto paso en las toldas petristas, con el control de la Universidad del Cesar, y en algunos sectores de derecha.
Ape Cuello es representante a la Cámara por el departamento del Cesar por el Partido Conservador y cuenta con una poderosa maquinaria en Valledupar y varios municipios de esa zona del Caribe colombiano. Ha crecido en el poder en medio de polémicas, pero también por su agilidad de hacer alianzas estratégicas con el fin de mover fichas en el ajedrez regional. Muchos lo califican como un “pulpo en las sombras”.
Fue reelegido como representante a la Cámara por el Cesar con más de 93.000 votos y su más reciente campaña estuvo marcada por la polémica estrategia de repartir agua en carrotanques, en medio de una de las más graves emergencias ambientales de los últimos tiempos con inundaciones por los frentes fríos. Su propuesta era agua por votos. En una clara intención de aprovecharse de las necesidades más básicas de los menos favorecidos.
El presidente Gustavo Petro reprochó en público este actuar de Ape Cuello; no obstante, entre las sombras, el congresista presuntamente trabaja de la mano con Juliana Guerrero, alfil del mandatario de los colombianos, en la conquista del poder de la Universidad del Cesar, según han denunciado medios locales. “Le solicito a la policía de Aguachica detener a los autores materiales e intelectuales de este delito electoral que pasa bajo sus ojos. Si no responden en la práctica es porque la policía de esas regiones está articulada a las mafias políticas y el crimen”, dijo en su momento el mandatario de los colombianos. Ese vehículo llevaba propaganda de los congresistas Ape Cuello, del Partido Conservador, y Didier Lobo, de Cambio Radical, mientras las comunidades se abastecían.
Pero pese a que Ape Cuello estaría matriculado en las toldas del petrismo en Cesar, el candidato Abelardo de la Espriella dijo en entrevista con SEMANA que el polémico congresista le había mandado razones por medio de un tercero para, presuntamente, ingresar a la campaña del Tigre.
“La próxima vez que me vuelvas a mencionar a Ape Cuello en esta oficina, te saco”, contó De la Espriella en referencia a quien le había llevado la supuesta razón del congresista conservador. Además, insistió en que el dinero público “es sagrado”. Frente a lo dicho por De la Espriella, Ape Cuello manifestó: “Hoy reitero esa postura y lanzo un reto público al candidato presidencial: que señale el nombre del supuesto ‘razonero’ o intermediario que, según él, lo habría buscado para concertar un encuentro. Es importante que el país conozca la verdad y se esclarezca quién le envió razón a quién”.
Cuello aceptó en ese mismo comunicado que ha apoyado las iniciativas del Gobierno del presidente Gustavo Petro, el mismo que lo atacó públicamente. “Ratifico que he acompañado muchas iniciativas del actual Gobierno, decisiones de las cuales no me arrepiento, pues han estado orientadas a beneficiar al pueblo colombiano”, precisó. En medio de toda esta polémica, SEMANA conversó con varios políticos del departamento del Cesar y ninguno se atrevió a dar la cara en una entrevista para hablar de Ape Cuello y lo catalogaron unos como “audaz”, “estratega” y con mucha influencia en diferentes sectores, no solo de la derecha, sino también de la izquierda.
El político del Caribe es como el unicornio intocable de la política en el Cesar porque tiene llegada con varios clanes y grupos políticos que han estado envueltos en escándalos de corrupción, como Wadith Manzur, quien fue capturado por el desfalco a la UNGRD. Sin embargo, el político en varias oportunidades ha dicho que no tiene alianzas y que no influye en las decisiones de sus compañeros en la Cámara de Representantes, donde se debaten los proyectos clave de las regiones de Colombia. Frente a la influencia de Cuello en la Universidad Popular del Cesar, para muchos es clara, pero fuentes le precisaron a SEMANA que se viven unas supuestas tensiones por las pasadas elecciones legislativas.
“Desde hace algunos meses hay diferencias internas que están a punto de reventarse. Esa ruptura está casi lista, aunque sigue sostenida, como decimos en la Costa, ‘pegada con moco’”, dijo una de las fuentes consultadas. Asimismo, contó: “Creo que ahora se termina de fraccionar más por lo que pasó en la Cámara. Los Gnecco hicieron jugadas para sacar al Mello Castro por el liberalismo, algo que nadie esperaba. El Pacto fue muy fuerte en el Cesar. Esa curul se consideraba segura, pero todo dio un vuelco”.
En medio de estas elecciones, Ape Cuello y su grupo político esperaban, cuentan fuentes, sacar dos curules propias y tener cuatro dentro de la Cámara en el Cesar, pero todo cambió. “Yo creo que los Gnecco debilitaron la lista conservadora con sus estrategias y eso terminó golpeándolo a él”, sostuvo. Lo que ha llamado la atención de los sectores políticos en el Cesar es que las elecciones fueron el 8 de marzo, y el 9 de marzo ya estaba programada la elección del rector de la Universidad Popular del Cesar.
“Desde mi punto de vista, su respuesta fue inmediata. Se alió con el rector Romero y con Juliana Guerrero, del Gobierno nacional, y sacaron la elección de una vez el 9. Para mí, fue una reacción directa frente a lo que le hicieron políticamente. Lo vi como un movimiento de Cuello contra los Gnecco”, precisó una fuente cercana a Cuello y que ha conversado recientemente con el mandamás del Cesar. Es tanto el poder que tiene Ape Cuello sobre el departamento del Cesar que supuestamente cuenta con fuertes influencias en la Alcaldía de Valledupar, donde se maneja un presupuesto anual de un billón de pesos, y que está en la cabeza de Ernesto Orozco, quien llegó al poder con 67.357 votos y es considerado por muchos como “ahijado político” del congresista. No todo se queda en la capital del Cesar, pues tiene injerencia en decisiones de otras 17 administraciones municipales como Aguachica, Codazzi, Astrea, Bosconia, El Copey, El Paso, Gamarra, La Paz, La Gloria, Pueblo Bello, San Martín, Tamalameque, San Diego, San Alberto, entre otras.
Los mejores amigos
La cercanía entre Ape Cuello y Juliana Guerrero es vox populi, así lo dio a conocer el medio local El Pilón, que precisó en uno de sus informes que llegaron juntos al municipio de La Jagua de Ibirico, donde iban a aprobar la construcción de la sede de la Universidad Popular del Cesar.
De acuerdo con el medio de comunicación, utilizaron el mismo vehículo y realizaron esa jornada juntos, en medio de las polémicas que hoy sacuden a Guerrero por sus títulos universitarios exprés.
El Pilón confirmó lo que ocurrió el día después de las elecciones con el Consejo Superior Universitario, donde Ape Cuello tenía el poder absoluto. “El garante para que Guillermo fuera elegido rector. Fue Ape Cuello buscando a cada uno de los consejeros, uno por uno, buscando los votos”, dijo una fuente a ese medio.
El poder de Cuello no se ha quedado solo en las movidas dentro de la Universidad Popular del Cesar, sino que también protegió, presuntamente, con sus influencias en órganos de control a Juliana Guerrero en medio del escándalo que la sacude. “Cuando empezó el escándalo en contra de Juliana Guerrero por viajar en helicóptero de la Policía Nacional de Colombia para votar en las sesiones de la UPC, Cuello fue uno de los que la protegió, sobre todo ante entes de control como la Procuraduría General”, precisó otra fuente.
SEMANA buscó al representante Ape Cuello en repetidas ocasiones para conocer su versión sobre estos señalamientos de presunta injerencia en la Universidad del Cesar, así como en la Alcaldía de esa ciudad, pero no fue posible contactarlo ni por llamada ni por mensajes de texto.