Durante años, este tramo ha tenido que lidiar con la erosión y con la fragilidad de uno de los ecosistemas más importantes del Caribe. Ahora la solución será una estructura de casi cinco kilómetros.

Abelardo De La Espriella anuncia que replanteará el proyecto vial para transformar el corredor Ciénaga-Barranquilla

La obra ya comenzó. El Instituto Nacional de Vías, Invías, inició la construcción del viaducto en doble calzada ubicado en el kilómetro 19 del corredor entre Barranquilla y Santa Marta, una infraestructura que pretende transformar uno de los principales puntos de conexión vial del Caribe colombiano.

Pero hay un detalle que hace particular este proyecto: no se trata únicamente de construir más carretera.

La estructura tendrá cerca de cinco kilómetros y fue planteada para enfrentar uno de los grandes problemas de este tramo: la erosión. Al mismo tiempo, el proyecto busca recuperar la relación natural entre el mar Caribe y la Ciénaga Grande de Santa Marta.

La apuesta, según el Gobierno nacional, consiste en combinar infraestructura vial con medidas de recuperación ambiental. Por eso, la llamada ‘Vía Milagro’ contempla tanto infraestructura “gris” como infraestructura “verde”, con acciones dirigidas a la recuperación de los ecosistemas de la Ciénaga Grande, la restauración de manglares y la protección de la biodiversidad.

El avance fue anunciado después de una mesa de trabajo liderada por el Ministerio de Transporte, en la que participaron el Ministerio de Ambiente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Gobernación del Magdalena, Invías, contratistas e interventores.

Durante la reunión fueron revisados los avances técnicos y ambientales del proyecto y se definieron acciones conjuntas para continuar con su ejecución.

La ministra de Transporte, Elsa Noguera, aseguró que “la obra representa una nueva forma de ejecutar infraestructura, en la que las soluciones técnicas deben ir acompañadas de responsabilidad ambiental y beneficios para las comunidades”.

ministra de Transporte, Elsa Noguera. Foto: Suministrado a Semana / oficina prensa Ministerio de Transporte

Otra de las apuestas del proyecto

La doble calzada busca mejorar la seguridad y eficiencia del tránsito entre Santa Marta y Barranquilla, pero también favorecer a las poblaciones que viven alrededor de la Ciénaga Grande.

Una conexión más eficiente podría facilitar el acceso de los habitantes a mercados y fortalecer actividades económicas como la pesca y el turismo, además de generar nuevas oportunidades de ingreso para las familias de la zona.

El proyecto, por tanto, plantea una especie de desafío doble: mejorar una carretera estratégica sin darle la espalda al ecosistema que la rodea.

La construcción del viaducto del kilómetro 19 es uno de los primeros pasos de una intervención que pretende modificar la movilidad en este corredor y, al mismo tiempo, contribuir a la recuperación ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta.

La pregunta ahora será cómo avanzará una obra de semejante magnitud en un territorio donde infraestructura y naturaleza tienen que convivir.

Porque esta vez, el reto no será solamente llegar más rápido de Santa Marta a Barranquilla. También será demostrar que una carretera puede construirse mientras se intenta recuperar el ecosistema que tiene al lado.