La Policía capturó a dos personas por presuntamente liderar una red de trata de personas hacia España. De acuerdo con la autoridad, el modo de delinquir de los capturados consistía en ofrecer a estudiantes atractivas becas de prácticas en este país, pero, al llegar, los explotaban laboralmente.

Según la Policía, la organización criminal había engañado a más de 60 colombianos con visados irregulares.

“Se logró desarticular una estructura criminal dedicada a la trata de personas y el tráfico de migrantes, que delinquía mediante una compleja red de engaños que prometía becas de práctica en España a estudiantes colombianos, para posteriormente someterlos a explotación laboral en territorio europeo”, dijo la Policía.

Momento de la captura de un presunto cabecilla de una red de trata de personas hacía España. Foto: Policía

La autoridad policial agregó: “La organización criminal captaba a sus víctimas en Colombia bajo la falsa promesa de oportunidades de formación profesional; la modalidad delictiva consistía en la falsificación sistemática de vínculos académicos”.

Asimismo, la Dijín de la Policía indicó: “Los integrantes de la red utilizaban documentación espuria de instituciones educativas para presentar a las víctimas ante las autoridades españolas como estudiantes en busca de prácticas curriculares”.

“Este fraude administrativo permitía a la red tramitar de manera irregular autorizaciones de residencia y visas tipo D; por este proceso de engaño, los integrantes de la estructura exigían a las víctimas pagos que oscilaban entre los 4 y 8 millones de pesos colombianos. Una vez en España, principalmente en la zona de Tarragona, las víctimas eran trasladadas a cadenas de restaurantes. Allí, lejos de realizar prácticas formativas, eran sometidos a condiciones de explotación laboral severa, con jornadas de 12 a 16 horas diarias”, explicó la Policía.

Operativo contra la trata de personas entre Colombia y España. Foto: Policía

Por último, la Dijín señaló: “La cabecilla de la organización, alias Nelly, junto con su esposo, ejercían control sobre las víctimas mediante amenazas de deportación y desprestigio de su récord migratorio ante las autoridades españolas, forzándolos a permanecer en condiciones denigrantes bajo tratos humillantes”.