Este lunes 24 de agosto se presentó un nuevo cambio al interior de la Fiscalía General en uno de los procesos penales que marcaron a varios de los funcionarios y personas más cercanas a Gustavo Petro.
Se trata del expediente judicial relacionado con la prueba de polígrafo a la que fue sometida, en enero de 2023, Marelbys Meza, quien para ese momento laboraba como niñera en la vivienda de Laura Sarabia, entonces jefa del gabinete del Gobierno.
La fiscal Cindy Hernández, quien hacía parte de la Dirección Especializada contra la Corrupción, ganó un concurso de méritos dentro de la entidad y fue promovida a la Fiscalía Delegada ante Jueces Penales de Circuito Especializados.
Sin embargo, pese a esta designación, no se ha realizado un nuevo nombramiento para que alguien asuma los procesos pendientes en este complejo caso.
Esta situación ha llevado a que los representantes de las víctimas realicen un enfático llamado de atención.
Lo anterior, teniendo en cuenta que para el mes de agosto estaban programadas algunas audiencias relacionadas con la renovación de principios de oportunidad de suboficiales de la Policía Nacional, quienes se comprometieron a entregar información ante los estrados judiciales sobre esta prueba de polígrafo realizada en las inmediaciones de la Casa de Nariño.
En los principios de oportunidad que están en mora de ser aprobados o prorrogados, se expuso que los suboficiales iban a ser testigos de cargo en los procesos que se adelantan en contra de varios oficiales, entre ellos el coronel Carlos Alberto Feria Buitrago, quien para el momento de los hechos era el jefe de seguridad de la Presidencia de la República.
También está el proceso contra el mayor Duván Muñoz, quien —según reza el escrito de acusación de la Fiscalía General— estuvo presente durante la prueba de polígrafo, profirió varias intimidaciones a Marelbys Meza y le quitó su teléfono celular para obtener información reservada sin que mediara una orden judicial.
La fiscal Hernández asumió el caso en marzo de 2023 luego de que SEMANA revelara en exclusiva la prueba de polígrafo a la que había sido sometida Marelbys Meza en la Casa Galán, en el centro de Bogotá.
La prueba de polígrafo fue vigilada por varios oficiales de la Policía después de que la niñera fuera señalada por Laura Sarabia y su entonces pareja sentimental por el robo de una maleta que contenía dinero en efectivo y documentos de seguridad nacional que comprometían al presidente Gustavo Petro y a la vicepresidenta Francia Márquez.
Igualmente, poco después, la fiscal abrió una línea de investigación relacionada con las “chuzadas” al abonado telefónico de Marelbys Meza por parte de agentes adscritos a la Sijín, quienes vincularon su línea a una investigación relacionada con alias Siopas, el jefe del Clan del Golfo que delinquía en el sur del país.