Ni siquiera en la propia campaña de Rodolfo Hernández entienden qué pasó con el ingeniero santandereano que puso al país a hablar de su nombre, pero desapareció del escenario político en las últimas semanas.

Las cifras que arrojan la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría para SEMANA confirman cómo Hernández, el hombre mayor que habla con desparpajo, sin filtros y que les canta la tabla a los políticos “corruptos”, pasó del 14 por ciento en intención de voto en febrero al 10 por ciento en marzo.

La campaña de Hernández es consciente de que su bajón de cuatro puntos se empezó a reflejar tras el furor que despertaron las consultas interpartidistas en las que él no participó.

Y ante ese escenario, al que los medios estaban atentos por el protagonismo de los precandidatos del Pacto Histórico, la coalición Centro Esperanza y el Equipo por Colombia, el santandereano pasó a un segundo plano.

Hugo Vásquez y Guillermo Meque, los estrategas argentinos que acompañaban al exalcalde de Bucaramanga desde 1994, renunciaron el viernes pasado.

Habían recomendado menguar las apariciones de Hernández ante la prensa a escasas semanas de las consultas del 13 de marzo, evitando un desgaste innecesario del candidato. Una nueva estrategia se empezará a ejecutar desde esta semana y busca enfrentar a Hernández con los verdaderos protagonistas de la primera vuelta.

El viaje de Hernández a Europa se extendió durante casi dos semanas y terminó por mostrarlo como un candidato ausente. Aunque Hernández quiso llevar su campaña a un escenario más internacional y mostrarse con un perfil más de estadista, reuniéndose con el papa Francisco, el empresario Germán Efromovich y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, esos encuentros no le generaron mayor protagonismo en Colombia.

En el equipo político no se explican cómo apenas una semana después del lapsus del candidato que dejó ver su ignorancia sobre la geografía colombiana, al no saber que Vichada es un departamento, los asesores reaccionaron con un video que, aunque trató de desviar el episodio, surgió tarde, cuando la oposición había, literalmente, destrozado al aspirante.

Los argentinos vivían en Cartagena, no conocieron el equipo de campaña de Hernández en Bucaramanga y escasamente hablaban con el ingeniero un par de veces a la semana. Aun así, insistían en sostener la campaña presidencial centrada en los medios y el marketing digital. La campaña presidencial de Rodolfo Hernández no está muerta, pero sí debilitada.

Sin salir a la calle, sin pactar alianzas y en medio de un ejercicio electoral por la presidencia que es nuevo para él, el santandereano logró obtener el mismo 10 por ciento de aprobación que registró Sergio Fajardo, un político con récord de candidaturas presidenciales.

Hernández regresó a Colombia este jueves y reactivó su campaña política. Confirmó que volverá a los debates políticos, una de sus grandes vitrinas publicitarias, reactivará sus salidas en las redes sociales, incluido TikTok –donde se dejó destronar de Gustavo Petro–, y anticipó que no hará alianzas con ningún sector político.

SEMANA conoció que Rodolfo Hernández se reunirá este lunes con el candidato presidencial Sergio Fajardo en el restaurante Salinas en Bogotá, sin que eso ponga en riesgo su presencia en la primera vuelta. “Yo escucho porque dialogar es gratis; yo acepto apoyos”, le dijo el santandereano a SEMANA.

Rodolfo Hernández llegó recargado, incluso, para un problema que podría enfrentar próximamente: el discurso político.

El nivel del debate será ahora más exigente en la recta final de la campaña presidencial y él, más allá de centrar sus palabras en la corrupción y los “políticos ladrones y politiqueros”, tendrá que mostrar una agenda programática que ya terminó de pulir y que empezará a entregar a sus electores.

Además, necesitará salir de su oficina de Bucaramanga y moverse por el país. Su estrategia de hacer una campaña política exclusivamente desde las redes es novedosa, pero al final incierta, como ocurrió con la derrota de Alejandro Char en Barranquilla. No parece fácil que Hernández se convierta en una amenaza para los candidatos punteros –Fico y Petro–, que están sumando cifras grandes de electores después de las consultas.