Rubiel Valencia Ángel, de 65 años, perdió su vivienda tras el devastador terremoto que golpeó a Colombia. En medio de una difícil situación y sin condiciones para trabajar, hizo un llamado directo al presidente Abelardo De La Espriella para que lo ayude a reconstruir el lugar donde vive junto a su hermana de 72 años.
La tragedia sorprendió a Valencia en El Pinal de Agua, Valle del Cauca, donde asegura que su casa quedó con pérdida total. Desde entonces, depende en buena medida de la solidaridad de sus vecinos, quienes le han llevado alimentos y lo han acompañado después de la emergencia.
“Por el terremoto se nos destrozó la casa. Por aquí los vecinos me han dado muy buena comida, nos han traído; lo único es que la casa quedó con pérdida total. Nos hacen falta materiales de construcción o una casita prefabricada”, relató.
Una situación que era difícil antes del terremoto
Valencia contó que antes del sismo atravesaba una compleja situación personal. Aseguró que fue operado de cáncer de mama y que recientemente también tuvo que someterse a una cirugía por cálculos en la vesícula. Debido a esto, explicó, actualmente no se encuentra en condiciones de trabajar.
“Soy operado de cáncer de mama y el 16 del mes pasado también me hicieron cirugía de cálculos en la vesícula. Por tal motivo, no estoy en condiciones de laborar”, señaló.
El hombre vive con su hermana, una adulta mayor, y ahora ambos enfrentan la incertidumbre de no saber cómo recuperar su vivienda. El temor también permanece después del terremoto: Valencia asegura que cualquier movimiento o ruido vuelve a generarles angustia.
“Básicamente, lo que necesitamos es reconstruir la casa, materiales de construcción. No sé, la verdad, no sé cómo pedir porque nunca en la vida he pedido”, manifestó.
El llamado que le hizo al presidente Abelardo De La Espriella
Ante la imposibilidad de asumir por sus propios medios los costos de la reconstrucción, Valencia decidió dejar a un lado la pena y pedir ayuda públicamente. Su mensaje estuvo dirigido especialmente al Gobierno nacional y al presidente Abelardo De La Espriella.
“He perdido mi casa y, por motivo del terremoto, me veo en la penosa obligación de pedir para restaurar mi casa, ya que estoy en tratamiento de cáncer de mama”, expresó.
Luego hizo una petición concreta: “Le pido al Gobierno y al presidente Abelardo la posibilidad de que me ayuden a restaurar mi casa. Soy un hombre de 65 años, vivo con una hermana y ya no estoy en condiciones de laborar”.
Para Valencia, pedir ayuda no ha sido sencillo. Insiste en que nunca antes había tenido que acudir a otras personas para salir adelante, pero la magnitud de las pérdidas que dejó el terremoto cambió por completo su realidad.