Las pequeñas y medianas empresas se encuentran entre los sectores afectados por el fuerte terremoto registrado el lunes 10 de agosto. En el Valle del Cauca, la Gobernación continúa adelantando un censo para establecer con mayor precisión el impacto que dejó el movimiento telúrico sobre las unidades productivas y calcular el valor de las pérdidas ocasionadas.

De acuerdo con el balance preliminar entregado por la administración departamental, 1.462 unidades productivas ya han sido identificadas con algún tipo de afectación. La cifra corresponde a establecimientos que sufrieron daños en sus instalaciones, maquinaria, insumos u otros elementos necesarios para desarrollar sus actividades económicas.
“Algunas de las unidades productivas tienen pérdidas totales, otras perdieron maquinaria e insumos. Cabe aclarar que este es un informe preliminar porque debemos terminar de hacer el censo, especialmente en la zona rural, que ha sido de difícil acceso”, explicó Jerson Valencia, secretario de Desarrollo Económico, Competitividad y Fomento del Empleo.
El reporte también establece que, hasta el momento, las pérdidas económicas alcanzarían los $ 47.000 millones. Esta cifra podría aumentar a medida que avance el proceso de verificación en los municipios que resultaron afectados por el terremoto.
Ante este panorama, la Gobernación del Valle del Cauca aseguró que trabaja junto con el Gobierno nacional en diferentes estrategias destinadas a impulsar la recuperación económica de los municipios afectados. Como parte de estas gestiones, representantes del departamento sostuvieron reuniones con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para analizar alternativas de apoyo.
Entre las propuestas que se encuentran sobre la mesa está la creación de un capital semilla que permita a los comerciantes recuperar parte de los insumos y elementos que perdieron durante la emergencia. También se estudian posibles alivios tributarios relacionados con impuestos como el de industria, comercio y el predial, con el objetivo de reducir la carga económica de los establecimientos afectados.

La administración departamental también hizo un llamado a los ciudadanos para respaldar la recuperación de los municipios que dependen en buena medida de sus actividades comerciales y turísticas. Uno de los casos mencionados es Roldanillo, municipio reconocido por sus atractivos turísticos, que también sufrió las consecuencias del terremoto.
Además de las labores de atención de la emergencia y recuperación de infraestructura, el departamento enfrenta ahora el reto de reactivar las economías locales y acompañar a los comerciantes que perdieron parte o la totalidad de sus negocios como consecuencia del terremoto.
