En medio de los escombros, las labores de búsqueda y el dolor que ha dejado el terremoto, Andrés Salomón encontró una manera diferente de ayudar: salir a las calles de Cali y ofrecer abrazos a desconocidos.

Con carteles hechos a mano, el músico y artista caleño de 46 años comenzó a recorrer algunos de los sectores afectados buscando regalar unos segundos de alivio en medio de la tragedia.
‘Solo’, como lo conocen sus amigos y como también se identifica artísticamente, vivió el terremoto desde su apartamento.
Tras conocer que algunos integrantes de su familia también habían resultado afectados, quiso sumarse a las labores de ayuda. Sin embargo, para ese momento los puntos de rescate ya tenían restringido el ingreso y solo aceptaban a expertos y profesionales. También pensó en aportar con alimentos y donaciones, pero encontró una gran cantidad de ciudadanos movilizados alrededor de estas tareas.
Fue entonces cuando decidió alejarse también de las impactantes imágenes que veía constantemente en su teléfono y buscar otra forma de aportar. Tomó unos palos y cartulinas, improvisó sus letreros y salió acompañado de un amigo.
“Dije: tengo que salir a la calle, buscar a la gente y darle también la oportunidad de que se tome un respiro, un descanso, que se descargue, que sienta un poco de humanidad”, recordó.
Para Salomón, buena parte de los caleños está concentrando todas sus fuerzas en ayudar a los demás y, en medio de esa solidaridad, muchos han dejado de lado sus propias emociones. “Muchas personas están enfocando su energía y reuniendo mucha fortaleza para apoyar, para ser apoyo, y eso eventualmente va desgastando”, explicó.
Considera que el terremoto abrió un duelo colectivo que no afecta únicamente a quienes perdieron a un ser querido o su vivienda. “Así no hayamos perdido un ser querido o tengamos nuestra vivienda intacta o con pocas afectaciones, también somos de alguna forma víctimas de esta tragedia”, afirmó.
Un abrazo que terminó en lágrimas
Entre las historias que ha vivido en las calles, hay una que lo marcó especialmente. Ocurrió en Guadalupe, donde instaló uno de sus carteles. Apenas llevaba unos segundos en el lugar cuando un joven se acercó sonriendo y le hizo una pregunta que inicialmente parecía una broma.
“Me dijo: ‘¿Dónde es la fila para el abrazo?’. Yo le dije: ‘No hay fila, es inmediato’”, recordó.
El joven se acercó todavía sonriente, pero apenas recibió el abrazo su reacción cambió. “Me abrazó, me apretó muy fuerte y empezó a llorar”, contó Salomón. Él también terminó llorando.
Para el artista, aquel momento evidenció la cantidad de emociones que muchas personas están conteniendo. “Sentí que realmente había funcionado, que realmente se había ido un poco mejor, un poco más liviano de lo que llegó”, señaló.
“Un abrazo reconforta, alivia, libera. En algunos casos alegra. Muchas personas lloran y muchas ríen”, explicó. Y resumió lo que busca con su iniciativa: “No solo están rotos los edificios, sino también nuestros lazos y nuestros corazones. Entonces hay que empezar a tejer ese entramado de nuevo”.
Las necesidades que ha encontrado en las calles
Sus recorridos también le han permitido conocer de primera mano algunas de las preocupaciones de los afectados. Salomón considera que una de las principales necesidades son los resguardos temporales para las personas que no pueden regresar a sus viviendas, además del acceso a medicamentos y el acompañamiento psicológico.
“Yo, por ejemplo, soy músico, soy DJ, en este momento estoy desempleado. No sé cuándo pueda volver a trabajar”, contó al advertir que las consecuencias económicas de la tragedia también comienzan a sentirse.
Además, aseguró haber encontrado personas con dificultades para acceder a medicamentos especiales para enfermedades como Parkinson o diabetes. “También apoyo psicológico, muchísimo apoyo psicológico y apoyo emocional es necesario”, insistió.
Cuestionó la respuesta de las autoridades
Durante la entrevista con SEMANA, Salomón también fue crítico con la respuesta que, desde su percepción, han tenido las autoridades frente a la emergencia.
“La respuesta del Gobierno y de las autoridades me ha parecido completamente desacertada”, afirmó. Cuestionó los tiempos de reacción y aseguró que esperaba un despliegue más rápido de brigadas para atender la emergencia.
“Necesitábamos una reacción inmediata y no la tuvimos”, sostuvo. Sus críticas no se limitaron al Gobierno nacional, pues también cuestionó la actuación de la administración local.
En contraste, destacó la solidaridad que ha encontrado entre los propios ciudadanos. “Es la gente misma la que ha ayudado y es la gente misma la que está levantando en este momento la ciudad”, manifestó.

“Esto apenas empieza”
Para ‘Solo’, uno de los mayores desafíos aparecerá después de la atención inicial de la emergencia. Advirtió sobre el panorama que pueden enfrentar quienes dependían económicamente de los edificios y establecimientos afectados por el terremoto.
“Imagínate las personas que trabajaban en estos edificios que se cayeron: las empleadas del servicio, los vigilantes, la gente que dependía mucho de la infraestructura de clínicas, los trabajadores independientes”, explicó.
Por eso lanzó una advertencia: “Esto apenas empieza acá. Habrá una crisis muy grande”. Salomón considera que el acompañamiento del resto del país tendrá que mantenerse durante meses, especialmente ante las necesidades de vivienda, empleo y recuperación económica.
Pese al difícil panorama, su mensaje final es de esperanza. Además del letrero con el que ofrece abrazos, lleva otros dos carteles: “Ánimo” y “Gracias”.
“Cali es una ciudad que siempre va a tener los brazos abiertos para toda Colombia y todo el mundo. Vamos a salir adelante”, aseguró.
El cartel de “Ánimo” quiere entregárselo simbólicamente a su ciudad “para levantarse, para renacer”. El de “Gracias”, en cambio, tiene un destinatario mucho más amplio: “Quiero entregárselo también a Cali, pero a Colombia entera, por la solidaridad que han tenido con nosotros”, concluyó.
