Un golpe habría recibido la lucha contra la corrupción dentro del Ejército. Fuentes militares le confirmaron a SEMANA que varios militares, entre oficiales y suboficiales que llevaban casos sensibles dentro de la inspección, fueron trasladados.

El general Federico Mejía afronta indagaciones de la Fiscalía por graves delitos. Foto: EJÉRCITO NACIONAL

Las fuentes además indicaron que lo grave del asunto es que el Ejército ordenó que los investigadores y quienes lideraban los procesos fueran enviados a unidades operativas donde habían encontrado las posibles irregularidades.

La olla podrida que habían encontrado los militares estaba relacionada con presunto tráfico de influencias, pérdida de municiones, corrupción y malversación de recursos públicos.

Dentro de las investigaciones que llevaba el grupo élite contra la corrupción que fue desmantelado, había información sobre la presunta participación de un general que ha sido expuesto ante medios de comunicación por sus presuntas conductas al margen de la ley y que el gobierno insiste en mantenerlo en servicio. Los traslados habrían sido ordenados desde el Comando de Personal a cargo del polémico general Juan Miguel Huertas.

El general Emilio Cardozo tiene un proceso por presunto falso positivo en la Justicia Especial de Paz. Foto: Juan David Herrera/ El País

Los militares investigadores fueron enviados a graves zonas de conflicto como Norte de Santander, al Catatumbo, Cauca, Antioquia, entre otras regiones.

SEMANA consultó con fuentes del Ejército sobre el golpe a la lucha contra la corrupción e indicaron desde la institución militar que los traslados se dieron por dinámicas propias de la fuerza.

Entre esas dinámicas explicaron que varios de los militares ya habían cumplido los dos años de servicio en una misma unidad y debían ser relevados. También indicaron que otros tenían estudios pendientes y debían seguir con el proceso tradicional de la fuerza.

El general Juan Miguel Huertas, fue señalado de presuntos nexos con disidencias de Calarcá. La Fiscalía investiga. Foto: Tomada de redes sociales

Dentro de los relevos hay coroneles y suboficiales que venían trabajando en las investigaciones. Desde el Ejército confirmaron que las investigaciones no se afectarán y que están a la espera de que el mismo número de uniformados que fueron trasladados lleguen para seguir indagando los presuntos actos ilegales en los que estarían implicados uniformados.

La inspección debe contar con cerca de 110 personas, pero desde el Ejército indicaron que actualmente hay cerca de 92. Es de recordar que en el Ejército hay varios generales con serios cuestionamientos ante autoridades judiciales y dentro de la propia fuerza, como el general Emilio Cardozo, excomandante de la institución, el general Juan Miguel Huertas, el general Federico Mejía y el general Olveiro Pérez.