El incendio forestal que afecta al municipio de Charta, Santander, continúa activo y amenaza una importante zona de reserva ambiental y abastecimiento de agua.
Autoridades buscan contener las llamas con apoyo aéreo; refuerzan la atención de la emergencia
El municipio de Charta, ubicado en la provincia de Soto Norte, enfrenta una de las emergencias ambientales más complejas de los últimos días debido a un incendio forestal que permanece activo desde la tarde del sábado en la vereda Pantanos.
Las llamas se han extendido en tres frentes, complicando las labores de extinción por las difíciles condiciones del terreno y la presencia de fuertes vientos.
Desde el inicio de la emergencia, bomberos de Charta, Matanza, Tona y Bucaramanga, junto con la Policía Nacional, la Alcaldía municipal, brigadas forestales y habitantes de la zona, trabajan para frenar el avance del fuego.
Sin embargo, las autoridades reconocen que el incendio continúa sin ser controlado completamente.
Ante la magnitud del incendio, la Oficina para la Gestión del Riesgo de Santander solicitó al Gobierno Nacional el envío de un helicóptero equipado con sistema Bambi Bucket para reforzar las labores de extinción desde el aire.
Los organismos de socorro explicaron que el acceso terrestre es limitado debido a la topografía montañosa de la zona, lo que ha dificultado contener el avance del fuego únicamente con personal y equipos en tierra.
Reserva forestal y fuentes hídricas están en riesgo
La preocupación de las autoridades no solo se centra en la extensión del incendio, sino también en el impacto ambiental que podría generar.
Las autoridades también manifestaron su preocupación por el impacto ambiental de la emergencia, ya que el incendio se desarrolla en una zona estratégica de recarga hídrica de Soto Norte.
De acuerdo con los reportes oficiales, el avance de las llamas podría afectar ecosistemas fundamentales para el abastecimiento de agua del área metropolitana de Bucaramanga, por lo que se busca contener el fuego lo antes posible.
Medios locales y nacionales reportan que las llamas avanzan sobre una cobertura vegetal estratégica para la conservación de las fuentes hídricas, lo que mantiene en máxima alerta a las autoridades ambientales y de gestión del riesgo.
Aunque la cifra oficial continúa en evaluación, los reportes preliminares indican que el incendio habría consumido entre 50 y 60 hectáreas de cobertura vegetal en la vereda Pantanos.
Durante este lunes se instaló un comité de seguimiento para evaluar la magnitud de la emergencia y coordinar nuevas acciones operativas.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente del comportamiento del incendio, mientras esperan que el apoyo aéreo permita reducir la intensidad de las llamas y evitar que el fuego continúe propagándose hacia otras zonas boscosas.