Luego de la audiencia de este domingo, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario para Breiner Alexander Narváez Ruiz y Esteban Narváez Ramírez, asesinos del líder estudiantil Esteban Mosquera, quien fue atacado el pasado 23 de agosto en el barrio La Pamba de Popayán, Cauca.

Los capturados, quienes son señalados de pertenecer a la organización criminal Los Ovejos, fueron imputados por los delitos de homicidio agravado, y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, accesorios, partes y municiones.

El jóven líder estudiantil había perdido su ojo en 2018. | Foto: Cortesía.

Tanto Breiner Alexander como Esteban Narváez aceptaron los cargos. “Los capturados Breiner Narváez, alias Breiner, y Esteban Narváez, alias Mono, aceptaron cargos por homicidio y porte ilegal de armas. Además, un menor de edad conocido con el alias de Yordi y presunto involucrado en el homicidio seguirá vinculado a la investigación”, dijo el presidente Iván Duque, a través de su cuenta de Twitter.

¿Quién era Esteban Mosquera?

Mosquera es recordado porque en 2018, en medio de las protestas, fue impactado por un proyectil lacrimógeno del Esmad y perdió el ojo izquierdo. En ese momento, en las redes sociales circularon miles de imágenes del joven como símbolo del rechazo a la respuesta violenta ante las protestas.

La víctima era una persona conocida por su liderazgo en la Universidad del Cauca, pero también por el trágico hecho ocurrido el 13 de diciembre de 2018, cuando perdió el ojo por el impacto lacrimógeno que él mismo se atrevió a denunciar señalando al Esmad como responsable de este hecho.

Aún no es claro y las autoridades investigan si este homicidio tenía que ver con el activismo de Mosquera, quien luego de perder el ojo izquierdo no solo no se marginó de la lucha social, sino que asumió un liderazgo más visible. Participó en las jornadas de protesta de los últimos meses y hasta ayudó a promover la recolección de recursos para sostener la primera línea.

El asesinato se dio en el Centro Histórico de la capital caucana, en la carrera primera entre calles tercera y cuarta.

En sus redes sociales reclamaba el no uso de la violencia en las protestas y una reforma al Esmad, como este mensaje que publicó en julio es este año, cuando había fuertes enfrentamientos por las marchas que se daban en las principales ciudades del país:

“No se puede pasar por encima de los pactos hablados. El tratamiento militar hacia la protesta social es la muestra de una institución que está preparada para la guerra, pero no para garantizar la seguridad de todos los manifestantes. Ayer acompañé niños, personas de la tercera edad y mascotas que se ven gravemente afectados por el uso desmedido de la fuerza. El gas llegaba al hospital de Bello Horizonte sin respetar la tranquilidad de los convalecientes. La fuerza pública tienen la capacidad de hacer una dispersión correcta en casos de confrontación, pero tenemos derecho a movilizarnos y a protestar pacíficamente”, advirtió en ese momento.