Un avión Hércules C-130 con matrícula FAC 1016 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana tuvo un accidente este domingo, 23 de marzo, en Puerto Leguízamo, Putumayo, mientras transportaba a varios miembros de una tropa del Ejército Nacional.
Después de esta tragedia, los familiares de los miembros de la Fuerza Pública que estaban en el avión han compartido los detalles de lo que vivieron después de este accidente.
Hasta el momento, el balance es de 66 muertos, 57 heridos, cuatro desaparecidos y un uniformado que resultó ileso. Las autoridades están investigando qué pudo haber causado este suceso.
Natalia Micanquer es la esposa del soldado Jhony Ortiz, del Ejército Nacional, que es uno de los sobrevivientes. Ella le contó a Blu Radio algunos detalles.
Cuenta la mujer que sobre las 6:00 de la mañana recibió una llamada de su esposo, quien le dijo que saldría de permiso y que iba a tomar un avión para Bogotá y luego se dirigiría a Ricaurte, donde viven. Luego, Micanquer recibió la noticia del accidente y “en ese momento de desespero no sabía nada de él, ni cómo estaba”.
A las 6:30 exactamente, Ortiz llamó a su esposa, le dijo que estaba bien y que solo había tenido algunos golpes. “El avión en el que íbamos se estrelló. Estoy golpeado de la cabeza”, le dijo el uniformado.
Entretanto, el soldado entregó algunos detalles de lo sucedido a su esposa por medio de una llamada. Ortiz fue trasladado hacia Bogotá por las lesiones que sufrió: “Solo recuerdo muchos gritos. Vi un hueco por donde logré salirme, pero tenía la pierna atrapada porque llevábamos mucho equipaje. Había soldados encima mío, me pisoteaban. Con todas las fuerzas que me dio papito Dios, logré salir”.
Natalia Micanquer aseguró en Blu Radio que su bebé y ella lograron presentir sobre las 5:00 de la mañana que algo malo iba a ocurrir. “Mi bebé se levantó a las cinco de la mañana y no podía dormir. Yo sentía una fatiga extraña. Mi bebé tiene apenas tres meses”, precisó la mujer.
Asimismo, la esposa del soldado sostuvo que este en la llamada le dijo: “Negra, papito Dios me quiso dar una segunda oportunidad de vida y estoy vivo de milagro”.
Finalmente, agregó: “Le pedí mucho a Dios y logré salir por un hueco. Tenía la pierna atascada, pero con la fuerza que me dio papá Dios logré salir. Estoy bien, solo tengo fracturas en el brazo y varios puntos en la cabeza”.