SEMANA conoció que la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Comando Sur de Estados Unidos fueron claves en la operación que concluyó con el rescate de ocho secuestrados que estaban en poder del Frente Camilo Torres del ELN, en Norte de Santander.

Fuentes militares le confirmaron a este medio que las autoridades norteamericanas destinaron un dron Vector de última generación, que permitió tener imágenes de alta calidad de la casa donde estaban los secuestrados.

Las fuentes indicaron que la operación se había planeado desde hace ocho días y que se contaba con información precisa sobre los criminales del ELN que estaban vigilando la vivienda.

De acuerdo con las fuentes, este es un golpe directo contra Silvana Guerrero, cabecilla del Frente de Guerra Oriental del ELN, que está sembrando el temor en la región del Catatumbo.

Además, las fuentes indicaron que la operación de rescate hace parte de las acciones que se están ejecutando para ubicar a los tres policías que fueron secuestrados por el ELN semanas atrás.

Las fuentes también señalaron que la operación se ejecutó en horas de la madrugada y que, al ver la gran cantidad de hombres de la Fuerza Pública que llegó en helicópteros y el despliegue militar y policial, los guerrilleros del ELN recibieron la orden de no entrar en combate, abandonando la vivienda donde estaban los secuestrados.

En cuanto a los plagiados, las fuentes militares confirmaron que eran personas dedicadas a diferentes actividades, quienes llevaban entre un mes y dos años secuestradas.

También había campesinos que se negaron a cumplir las órdenes de la guerrilla o trabajadores de la zona que el ELN estaba esclavizando, obligándolos a hacer labores en contra de su voluntad.

La Policía, a través del Gaula, confirmó que el Comando Sur de Estados Unidos participó en la operación interagencial. Por su parte, el Gaula Militar dispuso de hombres de las fuerzas élite para insertarse en la arriesgada misión ejecutada en el corazón del Catatumbo, zona de dominio de Guerrero.