La Federación Colombiana de Municipios convocó a los alcaldes de las distintas regiones a vincularse al denominado Plan Padrino entre alcaldes. La iniciativa busca articular la cooperación entre gobiernos locales para coordinar el envío de asistencia humanitaria hacia las poblaciones impactadas por el reciente terremoto en el territorio nacional.
A través de esta estrategia, los mandatarios que asumen la labor de apadrinamiento lideran la recolección de insumos entre habitantes, compañías privadas y organizaciones locales. Las ayudas conseguidas se destinan al municipio asignado según los requerimientos prioritarios que reporten los comités de atención de emergencias.
Los insumos requeridos comprenden suministros médicos, víveres no perecederos, carpas, cobijas, colchonetas, unidades de aseo y generadores de energía eléctrica. La organización estableció que los aportes económicos se recibirán mediante el Fondo Milagro habilitado por el Ejecutivo nacional para centralizar la ejecución presupuestal.
Avance de la cobertura y canales de participación
El esquema busca garantizar un traslado directo y transparente de los recursos acopiados desde los puntos de recolección hasta los sectores receptores. A la fecha, 17 de los 114 municipios con mayores registros de afectación cuentan con apadrinamiento dentro del programa dispuesto por la agremiación.
En relación con el alcance de la estrategia entre las autoridades territoriales, la Federación Colombiana de Municipios informó: “El Plan Padrino permitirá que la ayuda recolectada en una localidad específica llegue a la comunidad asignada de forma eficiente y ajustada a sus necesidades”.
Asimismo, la entidad habilitó canales directos de atención para los gobernantes interesados en unirse a la recolección de víveres e insumos básicos. La Federación Colombiana de Municipios dispuso la línea telefónica 316 447 9587 y la plataforma institucional de la organización para coordinar la asignación de las zonas que requieren acompañamiento.
La participación de los mandatarios busca agilizar el flujo de entregas mientras los comités locales de gestión del riesgo completan las evaluaciones de daños. La articulación entre administraciones municipales continuará abierta hasta cubrir la totalidad de las poblaciones con requerimientos de asistencia.