La Fiscalía General radicó el escrito de acusación en contra de cuatro personas que habrían tenido una participación en el secuestro y posterior asesinato del profesor de la Universidad Externado de Colombia, Neill Felipe Cubides Ariza, registrado a comienzos del presente año.
En el documento se señala que estas personas deberán responder por los delitos de secuestro extorsivo, homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Hecho por el cual se pedirá una sentencia de 50 años de cárcel, en caso de ser hallados culpables.
La fiscal de la Estructura de Apoyo de la Seccional Bogotá señaló que estas cuatro personas harían parte de una organización conocida como Los Kamaleones, dedicada a cometer hurtos mediante la modalidad del llamado “paseo millonario” en el norte de Bogotá.
Para estos fines criminales, tenían a su disposición varios taxis. En uno de estos vehículos abordaron en la noche del 15 de enero al docente cuando salía de la Clínica del Country.
“El taxi era conducido por Álvaro Andrés Gómez Méndez, conocido con el alias de Cabezón. Una vez abordó el vehículo, el señor Neill Felipe Cubides solicitó ser trasladado a su lugar de residencia (...) barrio Modelo Norte”, reseña el documento de 33 páginas.
Pese a los reclamos, el conductor siguió un camino de trocha hasta la avenida Caracas con calle 84 sur. Ahí aparecieron “de manera abrupta” Sergio David Vásquez Rivera, alias Pipo, y Michael Andrés Chitiva Henao, conocido con el alias de Chirry".
Estas dos últimas personas amenazaron con un arma de fuego al docente para que les entregara sus pertenencias y las claves de sus cuentas bancarias. Para que entregara esta información, lo golpearon en repetidas ocasiones.
“Le ocasionaron múltiples lesiones con arma cortopunzante, consistentes en dos heridas en la parte superior de la espalda, dos en la región pélvica y una en el tórax, para un total de cinco lesiones (...) Adicionalmente, la víctima sufrió diversos traumatismos contundentes ocasionados por fuertes golpes en la cabeza, el rostro y el antebrazo derecho, evidenciándose claros signos de violencia física”, enfatiza la acusación.
El docente intentó escapar de sus captores en repetidas oportunidades, situación que llevó a que la golpiza aumentara. En este punto se presentó un episodio de máxima sevicia por parte de los criminales, según recopiló la Fiscalía General.
“Ante la resistencia y oposición ejercidas por la víctima, los agresores procedieron a asfixiarla mediante estrangulamiento, ocasionándole la muerte de forma violenta. De igual manera, el cuerpo presentaba múltiples heridas por arma cortopunzante y diversos traumatismos contundentes en la cabeza, el rostro y la mucosa oral, lesiones que, aunque no constituyeron la causa directa del fallecimiento, sí le generaron un intenso dolor y sufrimiento”, señaló el ente investigador.
Posteriormente, se trasladaron al kilómetro 2 de la antigua vía al Llano, sector vereda Los Soches, con el cuerpo sin vida del docente. En ese punto el hombre conocido como Cabezón roció combustible sobre el cuerpo de Cubillos, “especialmente en el rostro y las manos” y le prendió fuego “con el propósito de dificultar su identificación”.
Minutos después se subieron en el taxi y fueron para intentar realizar los hurtos utilizando las claves que el profesor había entregado, mediante torturas.
En el escrito de acusación se deja en claro que otras personas que participaron en el hurto y asesinato no han sido plenamente identificadas.