El reciente hallazgo de una fábrica de explosivos del ELN en Bogotá, donde incluso se encontró munición de Indumil, la empresa del Ministerio de Defensa, generó gran preocupación entre las autoridades de la ciudad y nacionales.
En medio de la información que se ha conocido del caso, un dato que no pasó sin importancia para los investigadores fue el de que varias de las granadas que se encontraron en el sitio, ubicado en la localidad de Usme, eran livianas y con características para ser adaptadas a drones, como viene ocurriendo en otras regiones del país.
Sobre este aspecto indicó la Dirección de Investigación Criminal, Dijin, de la Policía, que se “fabricaban granadas de 60 mm y 80 mm, así como granadas adaptables a drones y otros explosivos de alto poder destructivo; además adecuaba armas traumáticas y hechizas, modificando sus mecanismos para convertirlas en armas de precisión de largo alcance, empleadas por estructuras armadas ilegales”.
Explicó la Policía que por estos hechos fueron capturados dos hombres. “Alias Plumilla es considerado un actor estratégico dentro del engranaje terrorista por su capacidad técnica y producción sistemática de armamento artesanal; contaba con un depósito clandestino destinado a la fabricación de artefactos explosivos improvisados, con capacidad para producir entre 30 y 40 granadas en un periodo de tres semanas, tras recibir pedidos de estructuras terroristas”, explicó la Dijín de la Policía.
Añadió la autoridad que “las labores investigativas permitieron identificar y judicializar a Harold Zuluaga Arroyabe, alias Plumilla, de 61 años de edad, señalado como el principal tornero y fabricante de explosivos del ELN, quien además presuntamente suministraba material bélico a integrantes de las disidencias de las FARC y uno de sus colaboradores, Gerson Hernando Flores, de 29 años de edad”.
De igual manera, indicó la Policía que estos dos hombres al parecer no solamente trabajan para el ELN.
“Las indagaciones afirman que alias Plumilla también fabrica explosivos al frente 36 de las disidencias de las FARC. Para la elaboración de los artefactos explosivos, conseguía los estopines o detonadores, haciendo saber que la intención de la compra era para emplearlos en procedimientos de minería”, según dijo la Policía.
En el sitio se encontraron, según la Policía:
80 contenedores esféricos metálicos para artefactos explosivos improvisados.
1 arma lanzagranadas calibre 40 milímetros.
897 cartuchos de calibre 5.56 milímetros.
10 partes inferiores para granadas de 60 milímetros.
3 Piezas para ensamblar lanzagranadas ligero múltiple (MGL).
Varias piezas de armas de fuego (culatines, percutores, empuñaduras, entre otros).
2 proveedores para pistola calibre 9 milímetros.
1 kg aproximado de pólvora negra.
5 kg aproximados de insumos o precursores para la elaboración de explosivos.
Cuadernos con manuscritos.
Una tableta digital.
Un computador de mesa.