El asesinato de Laura Catherine Chaguendo Yunda, una menor de edad perteneciente al pueblo indígena Nasa, generó un nuevo llamado de alerta sobre la situación de violencia que enfrentan las comunidades del Cauca.
La adolescente fue hallada sin vida en una zona rural del municipio de Totoró, hecho que despertó el rechazo de organizaciones indígenas, líderes sociales y defensores de derechos humanos, quienes exigieron una investigación para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables.
A través de un comunicado, las autoridades del Territorio Ancestral Nasa de Jebalá condenaron el crimen y advirtieron que este caso refleja la persistente violencia que amenaza a niños, niñas y adolescentes en la región.
Según el pronunciamiento, las comunidades también exigieron a las autoridades una investigación “inmediata, rigurosa y transparente” que permita identificar y sancionar a los responsables del homicidio.
Además, hicieron un llamado para que se adopten medidas que garanticen la protección de la infancia y detengan la violencia que afecta a los territorios indígenas.
“La vida de nuestras semillas debe ser protegida. ¡No más violencia contra nuestros pueblos!”, señalaron.
Aida Quilcué pidió acciones urgentes
La senadora Aida Quilcué también se pronunció sobre el caso y rechazó “categóricamente” el asesinato de la menor.
En su mensaje aseguró que las autoridades indígenas del territorio ancestral Nasa han venido denunciando la presencia de grupos armados y el reclutamiento forzado de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en esa zona del Cauca.
“Las autoridades indígenas del territorio ancestral del Pueblo Nasa de Jebalá denuncian presencia de grupos armados y el reclutamiento forzado de niñas, niños, adolescentes y jóvenes”, manifestó.
La congresista hizo un llamado a los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos para que se implementen acciones que permitan proteger la vida e integridad de los menores que habitan estos territorios.
Asimismo, expresó sus condolencias a la familia de Laura Catherine Chaguendo Yunda y a toda la comunidad indígena afectada por el crimen.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado información sobre los responsables del asesinato ni sobre las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Entretanto, las comunidades indígenas insistieron en la necesidad de reforzar las medidas de protección para evitar que la violencia continúe cobrando la vida de menores de edad en el Cauca.