Al mismo tiempo que el presidente Abelardo De La Espriella firmara y diera luz verde para la extradición de Geovanny Andrés Rojas, alias Araña, el Inpec ordenó extremar sus medidas de seguridad.
Alias Araña, jefe de los llamados Comandos de Frontera, permanece recluido en el pabellón de extraditables de La Picota, en el sur de Bogotá, y según fuentes judiciales se le ha visto molesto y desesperado por su inminente entrega a las autoridades de Estados Unidos.
El considerado narco, quien tuvo tratamiento especial y protección del anterior gobierno al nombrarlo gestor de paz en medio de las negociaciones con los grupos criminales, el Inpec lo mantiene bajo monitoreo y extremas medidas de seguridad.
En los últimos días se aumentaron los controles en el pabellón y lo pasaron a una celda unipersonal, para permanecer aislado de los demás reclusos del patio de extraditables. En su vigilancia, además de las cámaras de seguridad, varios guardias lo mantienen custodiado las 24 horas.
También se restringieron sus visitas y se revisan cuidadosamente los alimentos que le llevan a su celda.
La defensa de alias Araña estaría buscando los mecanismos judiciales para tratar de frenar su extradición a través de los recursos que le otorga la ley, pero según las fuentes consultadas, el Gobierno ya cuenta con todo el sustento jurídico para su entrega.
La orden de extradición inmediata contra alias Araña, firmada por el presidente, también cobijó a Willington Henao Gutiérrez, alias el Mocho; y Carmen Evelio Castillo, alias Muñeca, a quienes también se les incrementó su vigilancia antes de ser llevados ante la justicia de Estados Unidos, para que respondan por cargos de narcotráfico, concierto para delinquir, lavado de activos, porte ilegal de armas y narcoterrorismo.
Junto a ellos, el Gobierno ordenó la persecución de Gabriel Yepes Mejía, alias H. H., y Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, quienes serán extraditados una vez sean capturados por las autoridades.