Por motivos de fuerza mayor se tuvo que suspender la diligencia en la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) en la que debía declarar el exjefe del Clan del Golfo, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel. Esto debido a que cuatro agentes de la Policía Nacional no quisieron abandonar la sala en la que se iba a recibir la declaración pese a las constantes solicitudes de los magistrados de la Sala de Reconocimiento de la Verdad.

En la diligencia, Otoniel iba a detallar la relación que tuvieron agentes de la Fuerza Pública con las ejecuciones extrajudiciales que se registraron en el departamento del Casanare para demostrar resultados operacionales. Fuentes cercanas señalaron que los cuatro agentes, que portaban trajes especiales, pasamontañas y estaban fuertemente armados, no quisieron abandonar la sala argumentando motivos de seguridad nacional.

Frente a esta situación, los magistrados le enviaron un oficio a la Dijín de la Policía Nacional para que en un plazo de 48 horas explique la presencia de estos agentes y los motivos de seguridad nacional que alegaron para no abandonar la sala pese a que se les puso de presente que era una sesión reservada.

Los representantes legales de Otoniel cuestionaron la posición de las autoridades, indicando que no es la primera vez que interfieren con el normal desarrollo de las audiencias. Hace pocas semanas una declaración del narcotraficante en la Comisión de la Verdad fue interrumpida por los policías que alegaron la existencia de un plan de fuga.

La diligencia en la JEP tendrá que posponerse hasta nueva fecha. El exjefe del Clan del Golfo ya habría manifestado su interés en declarar en el subcaso que se adelanta por las ejecuciones extrajudiciales que se registraron entre los años 2005 y 2008 en el departamento del Guaviare. La citación fue realizada por la Sala de Reconocimiento de la Verdad atendiendo una petición de las víctimas reconocidas dentro del Caso 03 ‘Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado’.

En este subcaso estarían relacionados integrantes de la Brigada XVI del Ejército Nacional, quienes presentaban cifras récord de acciones en contra de la guerrilla de las Farc que delinquía en ese departamento. La declaración de Otoniel cobra importancia debido a que en otras diligencias detalló los nexos entre los militares y las Autodefensas Unidas de Colombia para ejecutar esta práctica en la zona.

“(...) Úsuga David formó parte de esta unidad armada (AUC), y que, en el marco de su actividad delincuencial, presuntamente se habría relacionado con miembros del Ejército y otras fuerzas de seguridad del Estado, como el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, en aras de desarrollar actividades delictivas de manera conjunta”, precisa la decisión firmada por todos los magistrados que conforman dicha Sala.

En otro de los puntos se indica que Otoniel, quien fue capturado en noviembre pasado, ha manifestado su interés de colaborar con las autoridades para entregar información sobre la relación entre paramilitares y agentes de la Fuerza Pública, igualmente reseñando a todos aquellos que tuvieron conocimiento en estas acciones.

“(...) Ha manifestado su interés de brindar información en el Caso 03 (falsos positivos), en lo que tiene que ver con su presunto relacionamiento con comparecientes dentro de este, como lo son los señores Henry William Torres Escalante, Leonardo Barrero Gordillo y Orlando Rivas Tovar, los dos primeros comandantes de la Brigada XVI y el último, subdirector del DAS de la seccional Casanare”, agrega.

En el caso del general en retiro Henry Torres Escalante –quien fue durante años el comandante de la Brigada XVI con sede en Yopal–, la JEP está ad portas de definir su situación jurídica. Es decir, si lo llama o no a juicio por estas ejecuciones extrajudiciales, entre las que se encuentran la muerte de dos campesinos, padre e hijo, quienes fueron sacados de su casa en zona rural de Aguazul para luego presentarlos como guerrilleros de las Farc abatidos en combate.

Recientemente, el nombre del general (r) Leonardo Barrero, excomandante de las Fuerzas Militares, ha vuelto a ser noticia después que se le vinculara con la banda de Juan Larinson Castro, alias Matamba –la cual tiene una estrecha relación con el Clan del Golfo en el departamento del Nariño–. El oficial, quien sería conocido con el sobrenombre de ‘El Padrino’ en la estructura criminal, habría ordenado disminuir los operativos en contra de Matamba y cambiar a los agentes de inteligencia que lo estaban buscando. Todo esto a cambio de una millonaria comisión mensual.

Finalmente, el exsubdirector del DAS en Casanare Orlando Rivas Tovar enfrenta una investigación por su presunta responsabilidad en el homicidio de tres personas que fueron presentadas como guerrilleros abatidos en combates en zona rural de Hato Corozal y Nunchía.