A finales de febrero, mientras se encontraba de guardia en las instalaciones del cantón militar de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, con sede en Medellín, el soldado Juan Daniel García Carvajal aprovechó la tensa calma para caminar tranquilamente hasta el armerillo de la unidad.

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Tras verificar que no había nadie en las inmediaciones, decidió sustraer un fusil. Pocos minutos después, volvió a su puesto de centinela para cumplir con el resto del periodo de guardia.

Después de eso, se contactó con una persona cercana para avisarle que ya contaba con el arma. Tras una corta negociación y fijar el lugar de entrega, el soldado procedió a enviarle el fusil extraído.

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Según estableció la investigación de la Fiscalía Penal Militar y Policial, el comprador formaba parte de un grupo delincuencial en la capital de Antioquia.

Después de un proceso exprés, el soldado aceptó su responsabilidad en los cargos de fabricación, posesión y tráfico ilegal de armas de fuego, municiones y explosivos.

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Debido al arsenal de pruebas documentales y testimoniales, el soldado aceptó los cargos presentados por la Fiscalía 2223 Penal Militar.

Tras esto, se estableció una condena de 13 años y dos meses de prisión. Igualmente, se ordenó su expulsión inmediata del Ejército y su separación absoluta de la Fuerza Pública.

“Se debe tener en cuenta la gravedad de la actuación del soldado, pues esa arma pasará indudablemente a los activos de los grupos delincuenciales, que lo emplearán para asesinar a integrantes de la Fuerza Pública y ciudadanos”, advirtió el juez al momento de emitir la respectiva sentencia.

Foto referencial de grupos delincuenciales. Foto: WIRMAN RÍOS

Para el despacho, este tipo de situaciones afectan la imagen de la institución, generando la “desazón de esta compungida sociedad colombiana” que deposita constantemente su confianza en las Fuerzas Militares para su protección y seguridad.

Teniendo en cuenta las pruebas recolectadas y la petición de la Fiscalía Penal Militar, el Juzgado 1201 pidió investigar la presunta participación y conocimiento que habría tenido un cabo adscrito a la Brigada para intentar desviar el caso, encubriendo el delito, es decir, la extracción del fusil.